La reapertura está prevista para este martes y, en una primera etapa, se priorizará el tránsito de vehículos de carga. El cierre generó cuestionamientos del sector empresario por la gestión del mantenimiento de la infraestructura, particularmente del lado argentino.
Las rutas alternativas para llegar a Chile implican recorridos de más de 2.000 kilómetros adicionales, lo que incrementa de manera considerable los costos de transporte y dificulta la continuidad de las operaciones comerciales.
Según estimaciones difundidas por referentes del sector privado, alrededor del 70% de las exportaciones de Mendoza hacia Chile se realiza por vía terrestre a través del Cristo Redentor. Sobre un total de USD 1.538 millones exportados durante el último año, ese porcentaje representa aproximadamente USD 1.070 millones.
En ese contexto, se calcula que un mes de interrupción del tránsito puede poner en riesgo o paralizar exportaciones mendocinas por entre USD 95 millones y USD 100 millones, además de generar sobrecostos para las empresas y afectar la disponibilidad de camiones para nuevas cargas.
También hubo cuestionamientos sobre las diferencias en las condiciones de infraestructura y mantenimiento a ambos lados de la frontera. Desde el sector privado se señaló que el tramo chileno enfrenta condiciones topográficas complejas y una mayor exposición a nevadas, pese a lo cual cuenta con mayores niveles de inversión en determinadas áreas.
El cierre también provocó críticas por la administración del paso fronterizo y por el tiempo necesario para recuperar la circulación después del temporal. Desde el ámbito empresario se planteó que una gestión privada podría mejorar el funcionamiento del cruce y reducir los problemas vinculados con su mantenimiento.
El impacto económico sobre el transporte también es significativo. De acuerdo con estimaciones de una entidad que agrupa a propietarios de camiones de Mendoza, cada unidad detenida genera pérdidas de entre USD 450 y USD 600 por día, según cuente o no con equipo de refrigeración.
Con entre 1.800 y 2.000 camiones inmovilizados durante 34 días, las pérdidas acumuladas para el sector alcanzan decenas de millones de dólares. A ese costo se suma la imposibilidad de que las empresas utilicen esos vehículos para asumir nuevos servicios de transporte mientras permanecen detenidos.
Ante esta situación, desde el sector del transporte se había planteado que la reapertura comenzara exclusivamente con camiones para acelerar la normalización del tránsito. El Comité del Sistema Cristo Redentor adoptó finalmente ese esquema.
Vialidad Nacional informó que el paso será habilitado para el transporte de cargas desde Argentina hacia Chile durante martes, miércoles y jueves, de 9 a 21, hasta el sector de Guardia Vieja. Los primeros en avanzar serán los camiones que ya se encuentren documentados en la playa de estacionamiento de Uspallata.
Además, el Centro de Frontera Sistema Cristo Redentor estableció que el viernes 21 y el sábado 22 se invertirá el sentido de circulación. Durante esas jornadas, únicamente se permitirá el tránsito de camiones desde Chile hacia Argentina, en el mismo horario y hasta el mismo sector.
En ese período también quedará suspendido el turismo interno desde Uspallata, con el objetivo de priorizar el transporte de cargas. Las condiciones para la habilitación de vehículos particulares, colectivos y turistas serán comunicadas posteriormente.
Hasta la semana pasada, las estimaciones ubicaban entre 1.800 y 2.000 los camiones detenidos solamente en Mendoza. Las unidades se encontraban distribuidas entre el Área de Control Integrado de Uspallata, estaciones de servicio ubicadas a lo largo del corredor y predios de empresas a la espera de la reapertura del paso.











