Jagger compartió que esa lección fue fundamental en su vida y se transformó en una rutina que nunca dejó de lado. “Mi padre era profesor de educación física; me enseñó a moverme para no engordar. Es una disciplina que me acompañó toda la vida”, comentó el artista. Además, explicó que combina ensayos de danza con sesiones de gimnasio para mantener su forma física.
Desde muy joven, Jagger creció en un entorno familiar donde la actividad física era esencial, un legado heredado de su padre, Basil Fanshawe “Joe” Jagger. Ese enfoque ha perdurado a lo largo de su carrera, adaptándose a las exigencias del espectáculo.
En su rutina de preparación, Jagger destaca la importancia de ensayar danzas para perfeccionar los movimientos que realizará en el escenario, integrando también el trabajo físico en el gimnasio. A esto se suman ejercicios de movilidad, que son clave para conservar el control y la amplitud de los movimientos, una habilidad esencial para su actuación en vivo.
La danza es un componente crucial en la preparación de Jagger, ya que no solo le permite practicar sus gestos escénicos, sino que también le ayuda a sincronizar el movimiento con la respiración y a mantener una alta energía a lo largo de sus presentaciones.
Investigaciones científicas respaldan la relevancia de la actividad física para un envejecimiento saludable. Un estudio publicado en la revista Ageing Research Reviews estableció una relación directa entre la actividad regular y una mejor calidad de vida entre los adultos mayores.
La Organización Mundial de la Salud recomienda incluir actividad aeróbica, ejercicios de fortalecimiento muscular y entrenamiento de equilibrio como elementos esenciales para personas mayores de 60 años.
La trayectoria de Jagger ejemplifica que la constancia es más relevante que cualquier metodología específica. La disciplina que adquirió durante su infancia ha perdurado y se ha ajustado a cada fase de su carrera, fusionando danza, entrenamiento en el gimnasio y ejercicios de movilidad según lo requiera el momento.
Hoy, con 83 años, el cantante sigue incorporando el movimiento en su vida diaria, no como una fórmula mágica, sino como una práctica que le ha permitido mantener una carrera artística exigente durante más de seis décadas. La clave, tal como él mismo lo reconoce, radica en convertir el ejercicio en un hábito y sostenerlo a lo largo del tiempo.












