Mientras se disputaba el encuentro el pasado fin de semana entre Estudiantes y Tilcara, se escucharon entre 15 y 20 disparos, provocando un griterío masivo, lo que llevó a las jugadoras a tirarse al suelo para protegerse. En el mismo predio, un cumpleaños infantil concentraba a numerosas personas, especialmente niños.
La balacera se desató en las cercanías del club y obligó a suspender las actividades. Emilio Fouces, presidente del club Estudiantes, indicó que el incidente se vinculó directamente con el narcotráfico. “Había personas enfrentadas a 30 o 40 metros de donde estaban jugando las chicas y sus familias. También se desarrollaba un cumpleaños infantil y había deportistas jóvenes practicando tenis”, describió el directivo en declaraciones a un medio local.
Fouces calificó el suceso como “gravísimo y sin precedentes”, y sostuvo que “la delincuencia le ganó al deporte” impidiendo la continuidad de las actividades. Destacó que no se puede minimizar lo ocurrido y que la decisión de suspender el partido fue adecuada para resguardar la integridad de todos los presentes.
El dirigente enfatizó que el incidente no puede ser considerado como un simple conflicto vecinal ni como un enfrentamiento habitual. “Hay problemas mucho más profundos y graves que requieren atención, hablamos de narcotráfico y disputas entre bandas”, afirmó.
Tras el incidente, la policía inició un operativo de búsqueda para localizar a los responsables de la balacera. Durante este procedimiento, agentes policiales identificaron a un joven de 18 años que portaba un arma de fabricación casera, comúnmente conocida como “tumbera”. También se identificó a otro hombre de 22 años que llevaba un revólver y, al ser aprehendido, un tercer individuo de 23 años lanzó un arma hacia el patio de una casa cercana para deshacerse de ella; fue detenido por el personal policial.
El club ya ha presentado la denuncia correspondiente ante las autoridades y la Comisión Directiva se reunirá el próximo lunes para evaluar la continuidad de las actividades deportivas en El Plumín y las medidas que asegurarán la seguridad de los asistentes.
“El Club Atlético Estudiantes es una víctima de la delincuencia en la zona, pero no seremos espectadores pasivos. Exigimos y apoyamos las acciones necesarias por parte del Estado para recuperar un espacio seguro para el deporte”, enfatizaron.












