El Gobierno nacional confirmó que el mandatario dará detalles sobre el análisis realizado por la Cancillería en torno a las iniciativas relacionadas con el archipiélago. Durante una reunión de gabinete, el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, expuso el estado de las gestiones diplomáticas sobre la cuestión Malvinas.
La expectativa oficial aumentó luego de las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien planteó la posibilidad de revisar la posición tradicional de Washington frente a la disputa de soberanía, en un contexto de diferencias crecientes con el Reino Unido en materia de política exterior.
Trump también cuestionó al Reino Unido por su falta de apoyo militar durante la guerra en Irán y mantuvo una posición ambigua respecto de un eventual respaldo a Londres ante un conflicto por la soberanía de las islas.
Al referirse específicamente a Malvinas, el mandatario estadounidense recordó el conflicto de 1982 y señaló que había seguido de cerca aquella guerra. También destacó la actuación británica durante el enfrentamiento.
En la Argentina, las declaraciones fueron recibidas con expectativa dentro del Gobierno. El asesor presidencial Santiago Caputo había planteado que Estados Unidos podría beneficiarse de una revisión de su posición sobre Malvinas y sostuvo que el reclamo argentino constituye una “causa sagrada para todos los argentinos”.
El escenario también estuvo atravesado por información sobre supuestas advertencias provenientes de sectores del Pentágono al Gobierno británico. Según esa versión, funcionarios estadounidenses habrían planteado la posibilidad de modificar la postura de Washington sobre Malvinas si el Reino Unido no incrementaba su gasto en defensa hasta alcanzar el 5% de su Producto Bruto Interno.
Milei, por su parte, volvió a referirse esta semana al conflicto de 1982 y calificó al reclamo argentino sobre las islas como una de las cuestiones más importantes y sagradas para el país.
En las últimas semanas, además, se produjeron nuevos cruces vinculados con actividades petroleras en el área de las islas. Entre las iniciativas cuestionadas aparecen proyectos de exploración impulsados por las empresas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, vinculadas a capitales británicos e israelíes.
Otro episodio se produjo a partir del amarre en el puerto de Ushuaia del buque petrolero británico VS Promise. La operación generó cuestionamientos debido a las restricciones establecidas por la legislación argentina en relación con el reclamo de soberanía sobre las Malvinas.
El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, cuestionó al Gobierno nacional por la presencia de la embarcación y reclamó que se informe públicamente bajo qué criterios políticos, estratégicos y administrativos fue autorizada la operación.
El nuevo mensaje presidencial se producirá además en el marco de los antecedentes de Milei sobre la cuestión Malvinas. El año pasado había expresado su intención de viajar al Reino Unido y manifestado su deseo de reunirse con autoridades británicas para abordar distintos temas de la relación bilateral.












