Sus padres lograron salir del auto, pero Gian quedó atrapado en el interior y fue arrastrado por la corriente.
Desde entonces, un amplio operativo de búsqueda estaba en marcha, involucrando a la Policía de Río Negro, Prefectura Naval, Defensa Civil, Bomberos y buzos en la zona, específicamente en el kilómetro 1209 de la Ruta 22.
La Municipalidad de General Fernández Oro confirmó la trágica muerte de Gian y, en un comunicado oficial, expresó: “En estos momentos, la Fiscalía y las autoridades intervinientes se encuentran trabajando y realizando las actuaciones correspondientes”.
Además, se solicitó a la comunidad que se informara a través de fuentes oficiales y evitara compartir versiones e imágenes no confirmadas, por respeto a la familia y para prevenir la difusión de información errónea.
La fiscalía a cargo de la investigación comunicó que, durante la tarde, los familiares del niño reconocieron su cuerpo. “Para asegurar la labor de los buzos, se disminuyó el caudal del canal y, a 650 metros de donde cayó el vehículo, logramos localizar a Gian. Los familiares del niño estuvieron presentes durante todas las diligencias y acompañaron las labores del personal interviniente”, indicó la fiscal del caso, Rocío Guiñazú.
La fiscalía formó un comité de crisis que trabajó en el lugar durante los últimos dos días. Durante el operativo de rescate, el municipio solicitó la colaboración inmediata del Departamento Provincial de Aguas y del Consorcio de Riego, además de poner a disposición personal y maquinaria específica para reducir el caudal de agua.
Las tareas de búsqueda se efectuaron desde donde ocurrió el accidente hasta la desembocadura del río, abarcando aproximadamente tres kilómetros. “Es un área muy estrecha, con abundante vegetación y llena de desechos”, informaron desde la Comisaría 26 de Fernández Oro.
En las redes, familiares del pequeño comenzaron a despedirlo con conmovedoras palabras. Un pariente expresó en Facebook: “Mi angelito, apareciste. Te recordaré toda la vida, mi mardoncito. Dejas una tristeza inmensa. No te imaginas lo que me duele. Mi bailarín, te tendré siempre en mi corazón”.
La red de apoyo de Gian incluía a sus docentes y compañeros del jardín Semillitas. Una de sus maestras, Loli Fuentes, compartió un emotivo mensaje donde expresó: “Hay preguntas que no tienen respuesta. Hay dolores que no se pueden explicar. Y hay despedidas que una seño jamás debería tener que aprender a dar. Nosotras no sabemos cómo despedirte”.
La docente expresó la tristeza que sienten ella y sus colegas al recordar a Gian y pensar en su familia, lamentando la vida que le quedaba por delante. “Y hay algo que duele todavía más: nosotras estamos acostumbradas a abrazar a los niños para que dejen de llorar. Hoy somos nosotras las que necesitamos un abrazo para poder soportar tus lágrimas que ya no podremos secar. Qué injusta es esta despedida, pequeño”, agregó.
Aún no se conocen las razones por las cuales el conductor del auto perdió el control y el vehículo terminó en el canal.
Según indicaron fuentes de la investigación, el domingo, antes del hallazgo del cuerpo, se trabajaba para garantizar que el caudal de agua permitiera las labores de los buzos especializados, mientras que perros buscaban en las orillas del canal.
La búsqueda movilizó a varios vecinos de la zona, quienes se ofrecieron espontáneamente a colaborar con los rastrillajes, mientras que otros permanecieron junto a la familia en este difícil momento.












