El procedimiento consistió en un abordaje endonasal, en el cual la cooperación entre los equipos de neurocirugía y otorrinolaringología fue clave. Tartaglione explicó que antes de la cirugía, se realizaron resonancias magnéticas y tomografías para crear un mapa detallado de la cabeza de la niña, similar a un GPS que guía al cirujano en su tarea. Una vez con la información necesaria, el profesional pudo realizar la intervención guiada, permitiendo la extracción del tumor a través de la nariz.
El especialista se refirió a esta tecnología como ‘Neuro Navegador’, que hizo posible localizar el tumor sin realizar una craneotomía, lo cual es esencial para mantener las funciones neurológicas, visuales y hormonales de la paciente. Este avance técnico es significativo ya que al evitar la apertura del cráneo, se reducen considerablemente los riesgos de posibles lesiones cerebrales durante la cirugía. Tartaglione concluyó mencionando que ‘antiguamente le tenían que abrir el cráneo. Hoy, lo que hicieron, le entraron por vía endonasal, le entraron por la nariz. Esto es el Garrahan. Esto es Argentina, esto es pericia nacional’.












