Este compuesto se destaca por sus propiedades abrasivas suaves, que permiten eliminar la suciedad adherida sin recurrir a productos más agresivos. No obstante, es fundamental conocer la forma adecuada de utilizarlo y considerar que no soluciona la causa de la humedad, ni garantiza la eliminación total del moho.
Se recomienda probar la mezcla en un área poco visible antes de su aplicación y asegurar que el material de la ventana sea compatible. Para superficies delicadas, pintadas o que contengan acabados especiales, es preferible seguir las instrucciones del fabricante.
Una de las causas más comunes de humedad es la condensación, que ocurre cuando el aire del interior, cargado de vapor de agua, entra en contacto con superficies frías como el vidrio, haciendo que el vapor se convierta en gotas. Cuando estas gotas caen hacia los rieles y no se evaporan, generan un entorno propicio para la acumulación de suciedad y moho.
También pueden contribuir a este problema filtraciones desde el exterior, fallas en los sellos de las ventanas o desagües obstruidos. Por ello, antes de repetir el proceso de limpieza, resulta crucial observar si la humedad se presenta tras lluvias, si se concentra en las esquinas o si es más notable durante las mañanas frías.
Además de la limpieza de los rieles, ciertos hábitos pueden ser útiles para minimizar la acumulación de agua y suciedad.












