En un comunicado fechado el 27 de octubre, la entidad cuestionó las descalificaciones personales y sostuvo que afectan la convivencia social y la confianza necesaria para el progreso del país. “Las descalificaciones personales erosionan la convivencia social y desestimulan el ambiente de confianza necesario para el progreso de la Nación”, expresó la asociación. El documento no mencionó directamente al Presidente ni identificó hechos específicos como motivo de su pronunciamiento.
Bajo el título “La libertad de prensa y el respeto institucional, pilares fundamentales de la República”, AEA reafirmó su posición sobre el papel de las instituciones democráticas. La organización sostuvo que la división de poderes, la libertad de expresión y el funcionamiento independiente de los medios de comunicación son condiciones necesarias para la legitimidad democrática y el desarrollo económico y social.
La entidad también destacó la función del periodismo en el acceso a la información y el control de los asuntos públicos. “El periodismo garantiza el derecho fundamental de los ciudadanos a estar informados con pluralidad y diversidad, y representa un reaseguro imprescindible para la transparencia y control”, señaló.
En el cierre del comunicado, AEA llamó a sostener el debate público dentro de un marco de respeto democrático, diálogo y consideración por la tarea periodística. Además, remarcó la importancia de preservar las instituciones y la libertad de prensa como parte de las condiciones para alcanzar un desarrollo sostenido.
El pronunciamiento se sumó a otro difundido días antes por el Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), que también cuestionó los agravios contra periodistas y pidió responsabilidad en el debate público.
En un documento titulado “Promover un debate público basado en el respeto y la responsabilidad”, IDEA sostuvo que quienes fueron elegidos para gobernar tienen la obligación de contribuir a una discusión respetuosa. “Los agravios a periodistas en el ejercicio de su función contradicen ese deber”, afirmó la institución.
La organización agregó que el intercambio público debe desarrollarse con pluralidad de opiniones, diálogo y respeto, incluso cuando existan diferencias. También vinculó su reclamo con la situación económica y social, al señalar que, mientras la ciudadanía realiza esfuerzos para alcanzar la estabilidad y el desarrollo, resulta necesario fortalecer la tolerancia y las condiciones institucionales para debatir ideas.
De esta manera, ambas entidades empresariales expresaron su preocupación por el tono de las discusiones públicas y reivindicaron la libertad de prensa y el respeto institucional como elementos centrales de la convivencia democrática.












