El conflicto bélico entre Israel e Irán ha generado repercusiones a nivel mundial. Como consecuencia, el precio del barril de petróleo, un recurso esencial para la producción global de combustibles, ha experimentado un incremento, lo cual se ha trasladado a los precios en los surtidores de todas las compañías petroleras en Argentina.
Recientemente, el valor del crudo Brent alcanzó los US $120, aunque posteriormente retrocedió a US$90. De este modo, la inestabilidad de su cotización genera inquietud en el sector, que el pasado lunes ajustó sus precios entre un 6% y un 8%, dependiendo del tipo de combustible.
Aumentos en combustibles en Argentina
El precio promedio de la nafta premium en Argentina asciende a US$1,32 por litro, superando en un 30% su valor histórico de US $1 por litro. Si bien cada compañía establece sus precios específicos, las variaciones entre ellas son marginales.
En las estaciones de servicio YPF, el valor de la nafta súper se establece en $1.740 y la premium en $1.900, mientras que el gasoil común tiene un costo de $1.840 y la versión premium de $1.950. Por su parte, Puma ofrece la nafta súper a $1.770 y la premium a $2.030, con el gasoil común a un precio competitivo de $1.740 y su variante premium a $2.100.
En lo que respecta a Axion, los valores son de $1.790 para la nafta súper y $1.950 para la premium, con el gasoil oscilando entre $1.929 y $2.059. Finalmente, Shell presenta los precios más elevados del mercado: la nafta súper a $1.815, la premium a $2.050 y las variantes de gasoil a $1.860 y $2.127, respectivamente.
El Gobierno en alerta
El alza en los precios de los combustibles suscita gran preocupación en Casa Rosada, donde se proyecta que la inflación podría iniciar una tendencia descendente a partir de agosto. No obstante, un aumento tan significativo en este rubro ejerce presión al alza sobre los precios de la mayoría de los productos, dado que su transporte depende fundamentalmente del combustible.
En este contexto, la inflación de marzo podría verse impactada negativamente por este indicador, cuyo crecimiento podría persistir si el conflicto en Medio Oriente se prolonga. Similar situación aplica a los productos agropecuarios, ya que los insecticidas, cuyo suministro proviene de Medio Oriente, experimentan una caída en su oferta, lo que eleva su valor de mercado y se traslada al costo final de los productos.









