Un informe de Reuters señala que la preocupación surgió tras la revelación de un correo interno del Pentágono que sugería evaluaciones sobre presiones a naciones que no habían respaldado completamente las operaciones militares lideradas por Washington.
Entre las medidas propuestas se mencionaba la posibilidad de reconsiderar el respaldo diplomático de Estados Unidos hacia “posesiones imperiales” europeas, incluidas las Malvinas.
Starmar enfatizó: “No podríamos ser más claros sobre la postura del Reino Unido respecto a las Islas Falkland. Es una posición de larga data y no ha cambiado”. También agregó que “el derecho de los isleños a la autodeterminación es primordial y la soberanía recae en el Reino Unido. Esa ha sido nuestra postura constante y seguirá siéndolo”.
El portavoz también resaltó que Londres ha comunicado esta postura “de forma clara y coherente a las sucesivas administraciones estadounidenses”. Los medios británicos, como la BBC y The Telegraph, recordaron que la población del archipiélago había votado a favor de continuar siendo un territorio británico de ultramar, un argumento central en la defensa de Londres.










