Esta situación no es única, ya que otros agricultores también están enfrentando un excedente de cinco millones de toneladas métricas de papas del tipo utilizado para fritas en Europa.
Recientemente, el precio por tonelada métrica de papas en el mercado al contado belga—líder mundial en la exportación de papas fritas congeladas—se ha mantenido en cero. Hace tres años, el precio rondaba los 600 euros (690 dólares).
Este problema de sobreproducción se origina a partir de una combinación de factores climáticos y geopolíticos. Un clima favorable provocó la mayor cosecha de papas en Europa en ocho años, lo que, junto a aranceles impuestos durante el gobierno de Donald Trump que afectaron sus exportaciones y la entrada de nuevos competidores asiáticos, dificultó las ventas. Adicionalmente, la guerra en Irán ha incrementado los precios de la energía y los fertilizantes, lo que ha llevado a los consumidores a ajustar sus gastos, afectando los márgenes de ganancia en el sector.











