El enfrentamiento disputado en Foxborough, Estados Unidos, culminó en un empate 1-1 tras 120 minutos. En la tanda de penales, Alemania sucumbió 4-5, marcando la primera ocasión en que este equipo pierde una definición desde que se instituyeron los penales en la historia de los Mundiales. Una de las situaciones que más indignó a Kahn ocurrió durante la prórroga, cuando las cámaras mostraron a Joshua Kimmich, el capitán, indagando entre sus compañeros sobre quiénes deseaban ejecutar el siguiente tiro. “Cuando la tanda de penales se fue a la prórroga, se podía ver a Joshua Kimmich buscando a los lanzadores. Para mí, ese fue el momento más revelador de esta eliminación. Un equipo de élite no busca voluntarios en ese momento. Tiene jugadores que exigen el balón”, expresó Kahn en su análisis.
La escena incluyó a Leon Goretzka, uno de los futbolistas más veteranos del plantel, rechazando la invitación de su capitán para patear un penal. Según Kahn, este episodio es un reflejo del déficit de carácter que afecta a la actual selección: “Alemania no tiene un problema de talento. Este equipo cuenta con futbolistas excepcionales. Lo que les falta es la confianza para asumir la responsabilidad en el momento crucial”.
El destacado guardameta se negó a enfocar la discusión en la figura del entrenador, señalando que el debate sobre el nuevo seleccionador no es relevante. “Tres seleccionadores han fracasado en el mismo punto: Joachim Low, Hansi Flick y Julian Nagelsmann. Tres estilos de juego distintos, tres estilos de liderazgo distintos, y el mismo resultado”, resaltó Kahn, sugiriendo que si tres técnicos de diferentes características enfrentan el mismo obstáculo, las razones son más profundas que los nombres en el banquillo.
Asimismo, Kahn atribuyó la raíz del problema a la formación de los jugadores jóvenes en el entorno alemán: “Los jóvenes que aprenden repetidamente a tomar decisiones difíciles, a tolerar errores y a seguir exigiendo el siguiente balón, desarrollan precisamente lo que decide los grandes torneos”, subrayó. “Aquellos que nunca hayan aprendido esto no lo dominarán de repente con la camiseta de la selección”.
En su análisis, Kahn resumió su crítica en una frase que se diseminó rápidamente en redes sociales y medios especializados: “El talento te lleva al Mundial. La responsabilidad determina cuánto tiempo permaneces allí”. De acuerdo al exportero, la DFB (Federación Alemana de Fútbol) ha estado repitiendo patrones durante años y evitando una autocrítica genuina. “Cambiamos de caras y lo llamamos cambio. Evitamos la verdadera pregunta: ¿Estamos siquiera dispuestos a pagar el precio que siempre exige el máximo rendimiento?”, cuestionó.
Kahn también puso en tela de juicio la cultura organizativa de la DFB, afirmando: “Allí, la responsabilidad no se deja al azar. Se practica, se ejemplifica y se convierte en un hábito. El rendimiento es más importante que el estatus, la ambición es mayor que la comodidad y el equipo es más importante que el ego individual”.
A pesar de las exigencias de cambios en la dirección técnica tras la eliminación ante Paraguay, Kahn desestimó que la solución radique en el reemplazo del seleccionador: “Hablamos de quién tiene que irse ahora y esperamos al próximo salvador, en lugar de preguntarnos por qué llevamos años repitiendo los mismos patrones. Intercambiamos caras y lo llamamos cambio”.
La derrota frente a Paraguay, conducida por Gustavo Alfaro, marcó un hito negativo para el fútbol alemán y evidenció, según Kahn, una crisis que trasciende lo meramente deportivo. El exfutbolista concluyó su intervención haciendo un llamado a replantear la formación de los jugadores. “El momento decisivo no comienza con la camiseta de la selección. Empieza muchos años antes, cuando un jugador joven aprende que la responsabilidad no se transmite, sino que se asume”.












