La nevada incesante ha transformado los caminos de alta montaña en trayectos intransitables. En este contexto, los trabajadores se encuentran resguardados en el campamento, aguardando una mejora en el clima que les permita retomar sus actividades y abandonar el lugar de forma segura.
Imágenes del establecimiento muestran la magnitud del fenómeno, con camionetas completamente cubiertas de nieve y acumulaciones que, en algunos sectores, superan el metro de altura, afectando incluso a los animales de la zona.
La visibilidad ha sido prácticamente nula en diferentes momentos del día, consecuencia de la persistente nevada y la fuerza del viento, lo que imposibilita el tránsito de personas y vehículos.
Tres Quebradas es un área de actividades mineras y, en este momento, toda la operación está condicionada por el temporal en curso. La prioridad es garantizar la seguridad del personal hasta que las vías de acceso puedan ser transitadas nuevamente.
El fenómeno también impacta a gran parte de la cordillera del oeste catamarqueño. Uno de los puntos más críticos es el Paso Internacional San Francisco, que se encuentra cerrado e inhabilitado para el tránsito.
En ese corredor fronterizo, las temperaturas rondan los -22 °C y se registran ráfagas que superan los 170 kilómetros por hora, condiciones que bloquean completamente la circulación entre Argentina y Chile.
Las circunstancias extremas también complican las actividades mineras en diversos sectores de alta montaña, donde el estado de los caminos restringe el movimiento de vehículos y casi paraliza la circulación.
A medida que las nevadas continúan, las autoridades llevan a cabo un seguimiento constante de la situación para determinar cuándo podrán reestablecerse las condiciones mínimas de seguridad.
Mientras tanto, los trabajadores permanecerán en el campamento, donde disponen de los recursos necesarios para su resguardo. El objetivo es garantizar su seguridad hasta que cesen las condiciones climáticas adversas que afectan a la cordillera catamarqueña.












