El exfutbolista utilizó su experiencia personal para conectar con la masa societaria y atenuar la crisis: “Soy de Racing, crecí en este club, he tenido la suerte de ganar campeonatos pero también pasé momentos difíciles. Cuando las cosas no se dan, los entiendo”, enfatizó el dirigente.
Además, se refirió a su función en la institución: “Soy el presidente de todos, de los que me votaron y de los que no. Quiero brindarle todo para que las cosas salgan de la mejor manera”.
En este contexto, la máxima autoridad del club defendió el rumbo que ha tomado su gestión a un año y medio de haber asumido y dejó claro su objetivo deportivo: “Sigo sosteniendo la misma visión que siempre tuve: quiero que Racing sea protagonista en cada torneo. Soy el primero que quiere salir campeón, he sido futbolista y compito desde que tengo uso de razón”.
No obstante, Milito reconoció una debilidad interna al expresar que “tomamos decisiones con mirada a largo plazo para que Racing crezca sostenidamente, pero también entiendo que tenemos que explicarlo mejor al socio”.
Por ello, apeló al sentido de pertenencia del club: “Racing está por encima de todos; han pasado jugadores, técnicos y presidentes. Lo más importante es el escudo, que nos necesita más unidos que nunca. Cuando estuvimos juntos, nunca fuimos derrotados”.
El tono conciliador del inicio mutó a un cruce acalorado cuando comenzaron a hablar los representantes opositores. Exigiendo explicaciones sobre la política de contrataciones —se señaló que Racing gastó casi 30 millones de dólares en futbolistas de bajo rendimiento— y sobre la destitución de Gustavo Costas tras una reciente renovación de contrato.
A pesar de los severos reclamos por parte de los socios respecto a los números del mercado, el exfutbolista optó por mantener el silencio durante esa parte del debate. La defensa oficial ante las críticas sobre el gasto fue realizada por el vicepresidente segundo, quien tomó la palabra ante las inquietudes en una noche que evidenció la notable fractura existente en el entorno académico.












