Lucas Benítez, quien padece un hemangioma en el rostro desde su nacimiento, es un patinador profesional que ha sido campeón nacional en múltiples ocasiones y lleva años dedicándose a su profesión. Suele realizar espectáculos en la Línea B, donde interactúa con los pasajeros.
El video del incidente reveló la solidaridad de otros viajeros, quienes defendieron a Lucas y confrontaron al agresor. Sin embargo, el patinador trató de desescalar la situación. “En ese momento lo quisieron matar. Yo intenté calmar las aguas porque es mi trabajo y no quiero tener problemas con la gente de Metrovías. ‘Siéntense, ya está, ya pasó’”, recordó.
Desde su infancia, Lucas ha estado acostumbrado a enfrentar miradas debido a su condición. Su familia siempre buscó tratamientos, pero él sostiene que, afortunadamente, no ha sufrido bullying, gracias al apoyo incondicional de sus padres. “No sufrí bullying, tuve dos padres geniales. No olvido nunca que mi mamá fue a todos los hospitales habidos y por haber para curarme el hemangioma que tengo, que es de nacimiento”, relató. Durante su etapa escolar, se llevó bien con sus compañeros y su experiencia en el club donde comenzó a patinar fue positiva.
Sin embargo, su experiencia laboral fuera del patinaje ha sido desafiante. “Me han rechazado trabajos por mi cara, pero patinar no”, afirma Lucas. Él ha presentado su currículum en varios lugares, solo para descubrir que los puestos seguían disponibles, a pesar de que le informaban que ya habían sido ocupados.
A pesar de las adversidades, el patinaje ha sido un refugio y una forma de vida. Este artista comenzó a practicar a los 22 años y ha logrado transformar su pasión en una carrera exitosa, participando tanto en el subte B como en otros espacios.












