Durante los primeros ocho meses del año, los vehículos híbridos y eléctricos representaron el 15,7% de los patentamientos. La estimación para todo 2026 lleva esa participación al 16,2% y proyecta que podría alcanzar el 30% en 2031.
El cambio, sin embargo, será mucho más lento en el parque automotor. Actualmente circulan en el país alrededor de 14,5 millones de vehículos y apenas el 0,82% corresponde a unidades electrificadas. Los vehículos enchufables —eléctricos puros e híbridos enchufables— suman 19.439 unidades. En el resto del parque, el 74,12% utiliza nafta, el 24,68% diésel y el 0,39% GNC.
La proyección contempla además una recuperación gradual del mercado de 0 km después de una caída prevista para 2026. Se estiman 512.000 unidades patentadas este año, un 16% menos que en 2025, y luego 537.600 en 2027, 564.500 en 2028, 592.700 en 2029, 622.300 en 2030 y 653.500 en 2031.
Con ese nivel de ventas, el parque total pasaría de 14,7 millones de vehículos en 2026 a 17,2 millones en 2031, un crecimiento del 17%. En el mismo período, la cantidad de vehículos enchufables podría aumentar de 25.443 a 297.959 unidades, casi doce veces más. Aun así, representarían apenas el 1,73% del parque al finalizar 2031. El 95,3% restante continuaría utilizando motores de combustión.
El ritmo de renovación del parque es uno de los factores que explica esta diferencia entre las ventas y la composición de los vehículos en circulación. Se estima que cerca de 90.000 unidades abandonan anualmente el parque por bajas registrales, obsolescencia y desguace informal. Esa cifra equivale aproximadamente al 0,6% del total, por lo que la incorporación de vehículos electrificados no alcanza para modificar rápidamente la estructura general.
La evolución también tendrá impacto sobre el consumo energético. A pesar del crecimiento de la electrificación, la demanda de combustibles líquidos no disminuiría durante el período analizado. La estimación indica que pasaría de 15.000 millones de litros anuales en 2026 a 17.200 millones en 2031, un incremento del 14,5%.
Al mismo tiempo, el consumo de electricidad asociado a la movilidad eléctrica crecería de manera significativa: de 28,5 GWh anuales a 322,2 GWh, lo que representa una expansión de 11,3 veces. A pesar de ese aumento, el volumen proyectado equivaldría a aproximadamente el 0,2% de la demanda eléctrica nacional.
La mayor presencia de vehículos electrificados permitiría evitar hacia 2031 el consumo de unos 410 millones de litros de combustible respecto de lo que utilizarían vehículos equivalentes a nafta. Sin embargo, ese ahorro no sería suficiente para revertir el crecimiento previsto de la demanda total de combustibles líquidos.
El principal desafío identificado para acelerar la transición está relacionado con la infraestructura de carga. Argentina dispone actualmente de unos 318 puntos públicos o semipúblicos para una flota de aproximadamente 19.400 vehículos enchufables. La relación es de 61 vehículos por cada punto de carga, frente a un promedio global cercano a 11.
Para acompañar la evolución proyectada hasta 2031 serían necesarios unos 29.796 puntos de carga públicos. Esto implica una brecha de 29.478 respecto de la infraestructura existente. La diferencia también se mantiene cuando se utiliza el criterio europeo AFIR, que considera la potencia instalada además de la cantidad de cargadores.
La infraestructura y los vehículos tampoco están distribuidos de manera uniforme en el territorio. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires concentra más de 7.400 vehículos enchufables, equivalentes al 38,5% del total nacional. A su vez, el Área Metropolitana de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires reúnen casi el 70% de la infraestructura pública de carga.
El escenario proyectado muestra así una transición que avanza con mayor velocidad en el mercado de vehículos nuevos que en el parque automotor general. La incorporación de nuevos modelos y mejores condiciones de acceso podrían favorecer el proceso, pero el desarrollo de la infraestructura de carga aparece como uno de los factores centrales para sostener el crecimiento de la movilidad electrificada.












