El proyecto fue impulsado por los hermanos Santiago y Benjamín Scanlan. Santiago cuenta con 12 años de experiencia en el desarrollo de aplicaciones para el mercado estadounidense, mientras que su familia mantiene una trayectoria de tres décadas vinculada con la actividad agropecuaria en Carmen de Areco.
La plataforma parte de una premisa: algunas características relevantes de un animal no pueden determinarse únicamente mediante la observación. A partir de la información genética es posible obtener datos relacionados, entre otros aspectos, con la eficiencia de conversión, la facilidad de parto y determinadas características de la carne.
Bulltrack comenzó con una inversión inicial de US$5.500 y fue lanzada en febrero. En seis meses alcanzó una facturación de US$115.000 y actualmente cuenta con 53 clientes que manejan unas 55.000 cabezas de ganado, en un crecimiento que sus impulsores atribuyen principalmente al reconocimiento entre productores.
El proceso comienza con la extracción de una muestra de pelo del animal, que luego es sometida a un análisis genético mediante Inherit, de Zoetis, una herramienta de evaluación y prueba genómica desarrollada para el ganado bovino de carne comercial. Bulltrack utiliza esa información para clasificar a los animales de acuerdo con los objetivos específicos de cada establecimiento.
Los datos obtenidos buscan traducirse en mejoras concretas para la actividad. Una selección genética más precisa puede impactar en variables como los kilos producidos por hectárea, la conversión del alimento, los problemas durante el parto y el tiempo necesario para alcanzar el peso de faena.
La plataforma adapta los rankings a las características de cada establecimiento, ya que las prioridades pueden variar según el modelo productivo. Las necesidades de un productor dedicado a la cría no son las mismas que las de uno que realiza el ciclo completo, mientras que también existen diferencias entre quienes abastecen al mercado interno y quienes trabajan con estándares destinados a la exportación.
Además del análisis genético, Bulltrack cuenta con un catálogo de semen genotipado proveniente de centros de inseminación e incorpora herramientas para operaciones de subasta. De esta manera, la información genética puede integrarse a las decisiones vinculadas con la compra y venta de reproductores.
Según sus impulsores, entre los productores que utilizan la plataforma se cuadruplicó el uso de análisis genéticos. La empresa también mantiene colaboraciones con centros de inseminación de Argentina y trabaja con información de análisis genómico de Zoetis.
La tecnología comenzó además a implementarse en Uruguay, donde Bulltrack se vinculó con establecimientos ganaderos y sumó un cliente de relevancia dentro de la industria frigorífica orientada a la exportación.
El objetivo de la plataforma es que la información genética pueda ser utilizada como una herramienta de gestión y no quede limitada al ámbito de los especialistas. La propuesta apunta a complementar la experiencia del productor con datos objetivos que permitan evaluar animales más allá de sus características visibles.
En ese sentido, la tecnología busca aportar información adicional para la toma de decisiones sin reemplazar el conocimiento adquirido en el campo. La premisa es utilizar los datos genéticos como un complemento de la experiencia para definir con mayor precisión qué animales se adaptan a los objetivos productivos de cada establecimiento.












