Desde la implementación del nuevo esquema monetario en enero, el BCRA ha incrementado sus reservas en 8.016 millones de dólares. Abril ha sido el mes más importante en términos de volumen, con compras que ascendieron a 2.769 millones de dólares. Desde el inicio del programa, solo en una ocasión —el 2 de enero— no se realizaron adquisiciones. Recientemente, se observó un aumento en la cantidad de divisas compradas, tras una primera semana de mayo con montos inferiores a 100 millones de dólares diarios.
Según fuentes del Ministerio de Economía, aún no se ha concretado la entrada principal de dólares provenientes de la cosecha agrícola. Se espera que este ingreso, una vez concretado, aumente la oferta de divisas en el Mercado Libre de Cambios (MLC) y fortalezca la capacidad de compra del BCRA en el corto plazo.
El avance en relación a la meta anual de compras se sitúa en un 80,16 por ciento. Sin embargo, la demanda de divisas del Tesoro para cumplir con obligaciones de deuda ha limitado el crecimiento neto de las reservas durante el primer trimestre.
Para mantener el ritmo de adquisiciones, el BCRA ha optado por emitir pesos sin realizar una esterilización de la oferta, mientras que el Tesoro ha absorbido liquidez mediante colocaciones de deuda en moneda local, buscando así disminuir la presión sobre el tipo de cambio y moderar la inflación.
Las proyecciones oficiales para 2026 estiman un saldo neto de compras que oscilará entre USD 10.000 y USD 17.000 millones, dependiendo del flujo de divisas y de la demanda interna de pesos. Santiago Bausili, presidente del BCRA, destacó que ambos elementos serán cruciales para el resultado final del año.
La liquidación de la cosecha gruesa aportará importantes sumas de dólares, lo que ayudará a fortalecer las reservas. Asimismo, se prevé que la emisión de deuda corporativa en mercados internacionales podría aportar más de USD 3.200 millones, lo que incrementaría la capacidad de intervención del BCRA y la estabilidad cambiaria.
Al cierre de la última jornada, las reservas internacionales se situaron en USD 46.194 millones, tras una disminución diaria de USD 337 millones, atribuida a la baja en las cotizaciones de los activos que integran el stock y los pagos a organismos internacionales, de acuerdo con fuentes del Central.
El nivel máximo de reservas durante la actual gestión se alcanzó en febrero con USD 46.905 millones, cifra que no se registraba desde 2018. La caída posterior se debió a pagos de deuda externa y a la volatilidad internacional, que afectó la valoración de activos como el oro y los bonos soberanos.
El último Informe de Política Monetaria (IPOM) destacó que, en el contexto del conflicto en Medio Oriente, se anticipa que la economía argentina mantenga su superávit comercial en 2026, “configurando un escenario propicio para que continúe el proceso de compra de reservas”.











