Este mensaje se basó en un video del realizador audiovisual oficialista Santiago Oría, quien, además de mostrar imágenes de la pizzería Güerrín —un ícono de la ciudad— lanzó una crítica a economistas y periodistas. Oría describió: “Otro finde con todo al taco. Calles llenas, estadios llenos, recitales llenos, teatros llenos, restaurantes explotados”, y concluyó con “Mientras los econochantas y periodistas mienten. NOLSALP (acrónimo para ‘No Odiamos Lo Suficiente A Los Periodistas’). La gente lo sabe”.
De acuerdo con el último análisis de Scentia, las ventas de productos de la canasta básica, que incluyen alimentos, bebidas, artículos de higiene personal y limpieza, mostraron una caída interanual del 3,8% en abril, considerando todos los canales evaluados. Esta disminución fue más pronunciada en las grandes cadenas de supermercados.
A pesar de que este dato refleja una desaceleración respecto a marzo, donde las ventas habían caído un 5,1% interanual, el consumo aún no logra estabilizarse en una senda de recuperación. Al término de abril, el acumulado del primer cuatrimestre señala una disminución del 3,3%.
La consultora NielsenIQ también reportó que las ventas de marzo y abril se mantuvieron prácticamente al mismo nivel que en el mismo periodo de 2025. Sus mediciones indican que el sector de alimentos es el que mejor desempeño presenta, con un crecimiento interanual del 1%, mientras que los segmentos de cuidado personal y limpieza registraron una caída del 3,3%.
Adicionalmente, un estudio de Bain & Company ha mostrado cambios significativos en el comportamiento de los consumidores argentinos. De acuerdo con el informe Consumer Pulse 2026, en medio de la volatilidad económica ha surgido el “consumidor inmediatista”, quien se caracteriza por buscar respuestas rápidas y beneficios tangibles, eligiendo decisiones de compra más enfocadas en el corto plazo.
El ánimo de los consumidores se ha deteriorado en el presente año, y el 59% de los encuestados señala que sus finanzas personales son su principal preocupación. A pesar de ello, el estudio también reveló una paradoja, ya que mientras existe pesimismo sobre la situación actual, casi la mitad de la población mantiene expectativas optimistas sobre el futuro del país en los próximos cinco años.
El informe también resalta tendencias que comienzan a modificar los hábitos de consumo. Se observa un aumento en el uso de tratamientos basados en GLP-1 para la pérdida de peso, utilizados por el 31% de los consumidores de altos ingresos. Bain & Company indica que estos medicamentos han provocado una disminución en el consumo de snacks, postres y alcohol, al tiempo que fomentan la demanda de alimentos frescos y con alto contenido proteico.
Asimismo, la tecnología se presenta como un elemento clave. Un 70% de los argentinos ya emplea herramientas de inteligencia artificial, y el “comercio conversacional” a través de WhatsApp y redes sociales está en aumento, superando a las aplicaciones tradicionales para la búsqueda de productos, comparación de precios y compras.
Finalmente, los programas de fidelización continúan siendo cruciales en las decisiones de compra. Según el estudio, el argentino promedio participa en 6,6 programas de beneficios, los cuales son determinantes para el 50% de los consumidores al decidir dónde comprar o qué método de pago utilizar.











