Además, Carlos Cottaro, un acompañante terapéutico, asistió como testigo. Perroni, en su declaración, reiteró que no ingresó a la residencia de Tigre, donde Maradona estaba internado, y que su función se limitaba a reportar a la coordinadora Nancy Forlini de la prepaga Swiss Medical.
Perroni reveló que Maradona había presentado taquicardia desde el 19 de noviembre de 2020 y que no se tomó ninguna medida hasta su fallecimiento, seis días después. Explicó que solo Ricardo Almirón, el enfermero encargado del cuidado, era quien monitorizaba los signos vitales, ya que el futbolista se oponía a que lo hiciera Madrid. “Estábamos con un paciente que veía un ambo blanco y a veces se alteraba. Eso podía elevar la frecuencia cardíaca”, puntualizó.
Respecto a la enfermedad de Maradona, Perroni destacó que Madrid estaba de turno el día de su muerte y que él se encontraba afuera esperando, tras la declaración que hizo ante la fiscalía.
Por otro lado, Di Spagna, quien declaró por primera vez, mencionó que intentó ingresar en dos oportunidades a la residencia con un nutricionista, pero no se lo permitieron. Presentó chats que intercambió con Forlini como evidencia de su versión. “En la grabación queda claro, según me dice Forlini, que los médicos tratantes rechazaron mi ingreso. Yo actuaba como interconsultor y acaté la decisión”, aclaró.
El médico lamentó que su intento de volver al domicilio fuera denegado y solicitó constancia legal de su voluntad de ingreso. Aseguró sentirse más tranquilo al saber que había una ambulancia disponible y que se contaba con personal médico y familiar que intervendría en caso de emergencia.
Cosachov, en su declaración, enfatizó la importancia de la solicitud del médico clínico y la ambulancia, subrayando que nunca consideró necesario el acompañamiento terapéutico en ese contexto. “Del 4 al 11 de noviembre mi criterio no cambió, aunque algo parece haber sucedido entre el 11 y los días siguientes a la internación”, indicó.
La psiquiatra mostró mensajes de Forlini, en los que se indicaba que el tratamiento dependía de los médicos tratantes, algo que Cosachov refutó. También informó que había informado sobre la situación al psicólogo Carlos Díaz, otro de los imputados, y ambos concordaron con lo dicho por Forlini.
Cottaro, quien fue acompañante terapéutico de Maradona desde su regreso de la clínica hasta que inició su internación domiciliaria, también declaró y afirmó haber establecido una “buena relación” con el paciente. Las audiencias continuarán el próximo jueves con las declaraciones de Alfredo Cottaro, hermano de Carlos, y Carlos Bacchini, otros dos acompañantes terapéuticos.












