Los actuales niveles de riesgo país podrían permitir al Gobierno anunciar el regreso de Argentina al mercado internacional de deuda a tasas de un solo dígito. No obstante, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, indicó que el programa financiero se finalizará sin considerar esa posibilidad, a pesar de estar disponible.
“Es un programa financiero que tiene opcionalidad: hay fuentes de financiamiento alternativas que podremos considerar, aunque no las incluimos en el programa actual. Sin embargo, están ahí y nos brindan mayor flexibilidad, permitiéndonos utilizarlas si surge la necesidad y las condiciones lo justifican. Lo positivo es que podemos cerrar el programa sin recurrir a ellas”, afirmó el funcionario en una transmisión en vivo.
Felipe Núñez, asesor del ministro Luis Caputo, complementó la explicación: “No estamos obligados a emitir bonos bajo ley extranjera. Nuestra responsabilidad es financiar al Tesoro a la tasa más baja posible. Así, el endeudamiento en moneda extranjera se presenta como una opción, pero dado que hoy representa un costo más alto y contamos con fuentes alternativas que nos ofrecen tasas más bajas, hemos decidido optar por estas últimas”.
El mercado espera que el Gobierno aclare dudas este lunes. “La exposición de las fuentes de financiamiento para los próximos 18 meses debería disipar las inquietudes sobre la capacidad de cumplir con los compromisos externos y, por ende, generar una compresión en los rendimientos”, expresó el equipo de Research de Puente.
Como explicó GMA Capital, la reciente caída del riesgo país está vinculada a la mejora en la calificación de la deuda. “En mayo, Fitch Ratings elevó la nota de Argentina de CCC+ a B-, y un mes después, S&P Global Ratings hizo lo propio”, señala un informe de la consultora.
Además, añadió: “Desde el punto de vista técnico, este cambio también amplió el universo de inversores potenciales: al coincidir dos de las tres principales calificadoras en la categoría B-, diversos fondos institucionales están ahora en posición de incluir deuda argentina en sus carteras”.
La disminución en condiciones para tomar deuda fue rápidamente aprovechada por empresas y provincias argentinas. Según el informe de GMA, desde las elecciones legislativas se emitieron US$11.900 millones en el exterior, a un costo incluso inferior al que alcanzaría el Tesoro nacional.
Dado que el Gobierno parece esperar una caída adicional en el riesgo país antes de proceder a emitir deuda, surge la incógnita sobre cuánto más podría descender este indicador. Para los analistas de IEB, es probable que se produzca una compresión adicional, aunque más bien marginal. “No deberíamos anticipar un cambio significativo”, concluyeron.












