Se trata de aproximadamente US$1900 millones en manos de bonistas locales que serán depositados en cuentas de inversión en el país. Si los bonistas eligen mantener esos dólares dentro del sistema financiero, las reservas no se verán afectadas. Para que esto ocurra, una opción es dejar los dólares en el banco, o bien, invertir en instrumentos financieros que generen una renta continua.
Hasta este miércoles, esta operación ya tuvo un efecto en las reservas brutas, las cuales, tras alcanzar un récord en la semana, disminuyeron en US$814 millones, ubicándose en US$48.722 millones.
Con el abono de los dólares, los ahorristas se cuestionan sobre las mejores formas de seguir generando ingresos en moneda fuerte. Las alternativas varían según el perfil de riesgo de cada inversor, y las principales casas de bolsa han presentado sus asesoramientos.
Para aquellos que buscan preservar su capital (perfil conservador), desde una firma de inversiones recomendaron inversores en Fondos Comunes de Inversión (FCI) en dólares, que permiten diversificación y mantenimiento de la liquidez.
Otra firma coincidió, pero aconsejó optar por FCI que inviertan en deuda corporativa (Obligaciones Negociables) con calificaciones crediticias sólidas. Como ejemplo, un fondo de este tipo ha generado un rendimiento del 3,1% en el año (6,2% anualizado).
Los inversores con un perfil moderado pueden considerar bonos provinciales con alta calidad crediticia. Una investigación destacó el CO35 de Córdoba, con un rendimiento del 8,2% en relación al dólar MEP, y el SFD34 de Santa Fe, que ofrece un 7,4%. Esta estrategia permite obtener ganancias y disminuir la exposición a bonos nacionales, sin renunciar al potencial de aumento si la economía repunta.
En comparación, otra recomendación es el Bonar AO27, que vence antes de las elecciones y paga un interés mensual con una TNA fija del 6% en dólares. Esta opción es adecuada para quienes desean mantener un cierto riesgo soberano, pero buscan acortar los plazos y asegurar ingresos constantes.
Para quienes están dispuestos a asumir más riesgo y buscar mayores rendimientos, se sugiere invertir en bonos soberanos a mediano y largo plazo. Un informe reciente mencionó al bono global GD41, que actualmente rinde un 8,3% y podría seguir aumentando si disminuye el riesgo país. Asimismo, analistas de otra firma apuntan al Bonar 2035 (AL35), que presenta un rendimiento del 9,1%. Este tipo de títulos es más susceptible a mejoras en la calificación crediticia del país.












