El exministro de Economía consideró que la propuesta recupera los principios de la reforma monetaria de 1992, al establecer como eje central la defensa del valor del peso y prohibir el financiamiento del déficit fiscal mediante emisión monetaria.
Además, destacó que el proyecto contempla sanciones penales para quienes incumplan esas disposiciones y valoró la incorporación de mecanismos destinados a reforzar la independencia del Banco Central.
Para Cavallo, la reforma avanza en la dirección correcta, aunque sostuvo que resulta insuficiente si el objetivo oficial es permitir una convivencia plena entre distintas monedas. En ese sentido, propuso dos modificaciones: reconocer al dólar como moneda de curso legal con las mismas características que el peso y prohibir futuras restricciones al movimiento de capitales.
Según explicó, ambas medidas permitirían establecer un marco jurídico para un sistema de competencia monetaria, al garantizar la libertad de elección de moneda y limitar la posibilidad de imponer controles cambiarios.
El economista también destacó el rol de Horacio Liendo en el diseño del marco legal que acompañó el sistema monetario aplicado durante la década de 1990 y consideró que sus aportes deberían ser tenidos en cuenta durante el debate legislativo sobre la nueva Carta Orgánica del Banco Central.
Cavallo vinculó sus propuestas con la idea de competencia de monedas que, según su interpretación, estaba detrás del planteo de dolarización realizado por Milei durante la campaña electoral. En ese marco, mencionó experiencias de países que adoptaron el dólar como moneda oficial o aplicaron reglas estrictas para limitar la emisión monetaria.
Además, comparó la convertibilidad argentina de los años 90 con un esquema de competencia monetaria, al señalar que durante ese período coexistieron el peso y el dólar como instrumentos de uso cotidiano.
El exministro también hizo referencia al caso de Bulgaria, que implementó una reforma monetaria en 1997 y mantuvo un esquema de estabilidad hasta su incorporación a la zona euro. Según su análisis, esa experiencia plantea el desafío de diseñar un sistema que pueda sostenerse en el tiempo.
Cavallo sostuvo que la reforma monetaria debe ocupar un lugar central dentro del programa de estabilización económica y afirmó que tiene una relevancia similar a la reforma fiscal.












