Esta incertidumbre es similar a la que experimentan los hinchas de Boca, quienes se sienten desconcertados ante un equipo que muestra destellos de calidad, pero que también se desmorona en momento críticos. El partido reciente es un claro ejemplo de esta inconsistencia: un primer tiempo prometedor se desvaneció en un segundo tiempo desastroso, aunque el equipo logró igualar 2-2. Esto plantea la eterna pregunta: ¿qué Boca es el real?
¿Es el equipo que hace brillar a los jóvenes como Flores, Gorosito y Aranda, o aquel que se desanima ante la adversidad? ¿El Boca con un Paredes destacado o el que pierde focus en momentos cruciales? ¿El que logra grandes jugadas, como la asistencia de Villa a Ascacibar, o el que se olvida del ABC del juego? ¿El que juega sin un delantero definido pero se apoya en sus volantes, o aquel que exhibe fragilidad defensiva en situaciones comprometidas?
Las preguntas no cesan: ¿es un problema físico que afecta la recuperación del balón, o existe un aspecto anímico en juego? ¿Se trata de una falta de recambio efectivo? Probablemente, todo esto se entrelaza en un mismo conjunto de inquietudes.
Mientras tanto, Newell’s también vivió su propio altibajo. Tras un primer tiempo donde fueron superados, llegaron recargados al segundo, empezando a desafiar a los jugadores más experimentados. Lograron el empate cuando Cóccaro aprovechó una situación fortuita en el área, y luego avanzaron para concretar el segundo tanto gracias a una jugada colectiva entre Ríos y Reggiardo, que se resolvió de manera brillante.
En la primera mitad, Boca se mostró superior con la habilidad de Flores, mientras que Newell’s no lograba conectar en la mitad del campo, a pesar de haber tenido una oportunidad clara de penal que no se sancionó. Durante los primeros treinta minutos del segundo tiempo, los jóvenes del conjunto rosarino entusiasmaron a su afición y parecían destinados a liquidar el partido. Sin embargo, tras una gran actuación de Flores, Aranda y Velasco (quien sustituyó a Villa), el balón terminó en la red de Reinatti, y luego Aranda se topó con el palo, mientras que Flores estuvo cerca de culminar su exhibición con un remate que se fue desviado.
El empate 2-2 se presenta como el resultado más justo en este encuentro, dejando claro que tanto Boca como Newell’s saben que la juventud tiene mucho que ofrecer en el presente.












