Luego de asegurar su pase a los cuartos de final, la tensión se incrementó rumbo a los vestuarios. Un video grabado en la zona mixta mostró al delantero intercambiando insultos con miembros de la delegación rival y con la Comisión Directiva del club local.
Neymar no escatimó en su reacción: en respuesta a los gritos de la hinchada y de los dirigentes, hizo gestos burlones, repitiendo la palabra “eliminados” en varias ocasiones, lo que intensificó el clima hostil.
La discusión se tornó tan acalorada que los aficionados de Remo comenzaron a derribar vallas de seguridad, lo que llevó a la intervención inmediata de la seguridad privada del Santos para proteger a sus futbolistas. Su compañero Gabigol también fue visto observando la escena con asombro.
El incidente generó la indignación de la directiva del club derrotado. Posteriormente, el presidente de Remo no ocultó su enojo ante los medios locales y atacó con dureza a la estrella del Santos, llamándole directamente “vagabundo”.
“El Santos no necesita de esto. Y ese vagabundo de Neymar, que es idolatrado por un montón de niños, hizo sus payasadas y encima vino a provocar. ¡Nosotros somos culpables de idolatrar a un montón de vagabundos como ese tipo!”, señaló Tonhão, presidente de Remo.
A pesar de la controversia fuera del campo, el Santos logró su clasificación entre los ocho mejores del torneo nacional, cerrando una serie complicada que dejó una estela de polémicas y un nuevo capítulo en la historia de los excesos mediáticos de Neymar.












