A través de una comunicación interna, la empresa informó que las tareas quedan paralizadas “hasta nuevo aviso” y estableció que los trabajadores no deberán presentarse en sus puestos, salvo que sean convocados expresamente por un supervisor o encargado.
La decisión fue fundamentada en “la falta de suministro eléctrico y otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor y de público conocimiento”. La interrupción de las actividades generó preocupación entre los trabajadores, particularmente por la situación laboral y el cumplimiento de los pagos indemnizatorios que pudieran corresponder.
La paralización de Capitán Sarmiento se suma a una serie de cierres, suspensiones y despidos que durante los últimos meses afectaron a distintas plantas vinculadas con Granja Tres Arroyos y redujeron de manera significativa su estructura productiva.
La crisis de la compañía comenzó a profundizarse en diciembre de 2024, cuando solicitó un Procedimiento Preventivo de Crisis ante la Secretaría de Trabajo de la Nación. Aunque el trámite no llegó a formalizarse a nivel nacional, el proceso estuvo acompañado por una serie de recortes internos.
Entre las medidas adoptadas se encuentra el cierre de la planta de Tristán Suárez, donde fueron desvinculados 200 de los 270 trabajadores. También se produjo el cierre definitivo de la planta ubicada en Becar, Entre Ríos, y sus 270 empleados fueron trasladados a la planta La China, ubicada a pocos metros.
La situación se extendió durante 2026 a otras instalaciones. En julio, la planta Avex, ubicada en Río Cuarto, interrumpió sus actividades bajo el argumento de una “parada programada de dos semanas”. La suspensión, sin embargo, se extendió durante un mes y alcanzó a unos 350 trabajadores.
Durante agosto se intensificaron además los conflictos laborales. La planta Pinazo, en Pilar, suspendió a la totalidad de su personal, mientras que en Wade II se produjeron paralizaciones relacionadas con reclamos salariales. En tanto, Wade I, ubicada en Ezeiza, continúa con una fuerte reducción de su nivel de actividad.
Por su parte, la planta La China, en Concepción del Uruguay, permanece cerrada desde fines de mayo. A mediados de agosto se informó además el despido de 250 trabajadores de esa instalación, sobre una dotación total de 900 empleados.
Los despidos fueron atribuidos por la empresa a “una grave disminución de trabajo no imputable a esta empleadora”. La medida generó el rechazo de la Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA), que cuestionó la situación laboral de los empleados y planteó reclamos vinculados con salarios que permanecen pendientes de pago.
En paralelo con los problemas operativos y laborales, Granja Tres Arroyos atraviesa un proceso de renegociación de una deuda de US$350,9 millones, con el acompañamiento de una entidad de banca de inversión. El esquema financiero contempla quitas de hasta el 75% del capital adeudado y plazos de pago que podrían extenderse hasta siete años.
A comienzos de este año, la compañía también concretó la venta de la planta Avex de Río Cuarto a ACA, bajo un esquema que contempla el alquiler de la instalación y una opción de recompra a cuatro años.
Granja Tres Arroyos es conducida por Joaquín De Grazia, hijo del fundador de la compañía, Gaspar De Grazia, un inmigrante italiano que comenzó su actividad comercial con la venta de pollos en las calles de Buenos Aires durante la década de 1930. Desde 2022, el 34% del capital de la empresa pertenece a Tyson Foods, compañía estadounidense.
La paralización de la planta de Capitán Sarmiento se produce así en medio de un proceso de reestructuración que incluye cierres de establecimientos, reducción de actividad, suspensiones y despidos en distintas instalaciones de la compañía, mientras avanza la renegociación de su deuda.












