Murúa llegó alrededor de las 8 de la mañana, pero al arribar descubrió que algunos postulantes habían comenzado a esperar desde las 11 de la noche anterior. La convocatoria estaba vinculada con trabajos relacionados con la infraestructura para eventos musicales que se realizan en la ciudad.
“Fui a buscar cualquier cosa, porque conseguir trabajo aquí es muy complicado. Uno quiere hacer lo que sea”, relató Murúa. El hombre, que tiene un hijo de cinco años, explicó que durante los últimos meses realizó algunos trabajos esporádicos, aunque no logró acceder a un empleo estable.
“La desesperación se apodera de uno al estar desocupado, porque no sabe cómo afrontar el día a día”, expresó. Según contó, tiene experiencia en distintos oficios y trabajó en diferentes sectores, entre ellos la gastronomía y el ámbito de la salud, donde se desempeñó durante seis años como camillero en clínicas.
La búsqueda laboral también se volvió difícil por la modalidad de las convocatorias. Murúa señaló que en numerosas ocasiones encuentra avisos que solicitan enviar el currículum por correo electrónico, pero luego no recibe respuestas de las empresas.
En los últimos días continuó recorriendo la ciudad en busca de oportunidades. Contó que incluso salió a entregar su currículum durante una jornada de frío y lluvia y que encontró a otras personas atravesando una situación similar, entre ellas jóvenes y adultos mayores.
Para Murúa, la necesidad de conseguir un ingreso lo lleva a buscar trabajo de manera activa pese a las dificultades. “Siento la necesidad de salir y buscar activamente”, explicó, al describir una búsqueda que, después de cuatro meses de desocupación, todavía no logró convertirse en un empleo estable.












