El presidente Javier Milei ratificó la continuidad del ministro de Economía, Luis Caputo, y descartó los rumores sobre una posible salida del funcionario. Sin embargo, dentro del Gobierno persisten las diferencias sobre la necesidad de introducir ajustes en la estrategia económica para reactivar sectores que todavía muestran dificultades y sobre el armado político de cara a las elecciones de 2027.
Durante una entrevista radial, Milei calificó de infundadas las versiones sobre un eventual cambio en el Ministerio de Economía y aseguró que mantiene una relación estrecha con Caputo. También sostuvo que la política económica responde a una decisión propia, aunque reconoció que existe una mesa política en la que se discuten cuestiones vinculadas con la gestión.
En la Casa Rosada admiten que algunos integrantes de ese espacio plantean la necesidad de flexibilizar determinadas decisiones y adoptar medidas que favorezcan la recuperación de la actividad. Las diferencias, no obstante, no se traducen por ahora en un cuestionamiento determinante a la continuidad del ministro.
La mesa política está integrada por Karina Milei, Santiago Caputo, Diego Santilli, Martín Menem y Patricia Bullrich. Esta última es quien expresó públicamente sus reparos y reclamó cambios en el ritmo de la economía. Otros funcionarios compartirían parte de esas preocupaciones, aunque prefieren mantenerlas en privado.
Las diferencias también alcanzan la estrategia electoral para 2027. Caputo busca avanzar durante octubre en acuerdos con las provincias para reducir la incertidumbre económica, mientras que sectores vinculados a los Menem priorizan la construcción política propia y no muestran la misma urgencia por cerrar entendimientos con los gobernadores.
En paralelo, la participación del economista Alberto Ades en una reunión de gabinete generó sorpresa entre algunos funcionarios, especialmente porque Caputo estuvo ausente por un malestar general. Horas después, el ministro participó de un programa de streaming vinculado al oficialismo.
Tras el encuentro de gabinete, Ades elogió algunos aspectos del rumbo económico, pero también planteó críticas. Sostuvo que un tipo de cambio más alto podría brindar mayor protección a los sectores que compiten con las importaciones y cuestionó la comunicación del equipo económico. Además, afirmó que el mercado no termina de comprender la política monetaria del Gobierno.
Según declaraciones posteriores del economista, Ades se comunicó con Caputo para disculparse si sus comentarios habían generado malestar. En el Gobierno sostuvieron que sus observaciones no tuvieron la intención de perjudicar al ministro y que el Presidente lo había invitado por considerar valiosos sus puntos de vista. Algunos asistentes, sin embargo, señalaron que las declaraciones públicas de Ades fueron más críticas que sus intervenciones durante la reunión.
La necesidad de introducir cambios en determinados aspectos de la política económica también formó parte de una conversación entre Milei y Bullrich. La jefa del bloque libertario en el Senado viene advirtiendo sobre la situación de la industria, la construcción y el comercio, en contraste con el crecimiento registrado en actividades como los hidrocarburos, la pesca, el agro y la minería.
Bullrich planteó que el Gobierno debe compatibilizar esas diferencias sectoriales para impulsar una recuperación más amplia. Según fuentes oficiales, Milei manifestó su acuerdo con la mayor parte de sus planteos, aunque no trascendieron decisiones concretas derivadas de esa conversación.
Los debates internos también alcanzaron el proyecto de Presupuesto enviado por el Poder Ejecutivo. Tanto el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, como el jefe de Gabinete, Diego Santilli, habrían formulado observaciones en privado sobre algunos aspectos de la iniciativa.
Mientras Caputo se prepara para viajar a Tailandia para participar de una reunión del Fondo Monetario Internacional, en el oficialismo dan por hecho que continuará al frente del Ministerio de Economía. Sin embargo, reconocen que podrían producirse modificaciones en la orientación de algunas políticas, aunque todavía no hay definiciones sobre cuáles serían ni cuándo se implementarían.












