Cuando los equipos pisaron el césped, se encendieron fuegos artificiales en la parte superior de los palcos. En las tribunas, las bengalas azules y amarillas se sumaron a las banderas y aportaron color a la escena.
Pero lo que más llamó la atención esta vez fueron los miles de paraguas, en una cantidad inédita, que llenaron las tribunas de color y protegieron al público ante la posibilidad de lluvia durante el encuentro.
Más tarde, en el sector donde se ubica “La 12″, los hinchas desplegaron una bandera gigante en homenaje a Diego Armando Maradona. Este viernes se cumplió el aniversario número 66 de su nacimiento.
Como ocurre en cada edición del Superclásico del fútbol argentino, el clima fue especial. Desde la mañana, miles de hinchas coparon las calles del barrio de La Boca y, desde el mediodía, se acercaron al Estadio Alberto José Armando.
Con los jugadores en el campo, la expectativa de los 54.000 simpatizantes que aguardaban desde hacía un largo rato potenció el ambiente festivo antes del inicio del encuentro.
Durante los primeros minutos, los dos equipos se estudiaron y el partido estuvo marcado por la tensión. Es una característica habitual de estos cruces, por lo que está en juego y por la expectativa acumulada durante la semana.
El partido tuvo de todo desde el comienzo: Lucas Martínez Quarta fue expulsado por una falta de último recurso sobre Miguel Merentiel, luego de la intervención del VAR y de la revisión del árbitro Nicolás Ramírez.
El gol de Di Lollo
Con un jugador más, el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena avanzó y jugó en campo rival. River se replegó y su entrenador reemplazó al delantero Lucas Beltrán por el defensor Lautaro Rivero.
A los 27 minutos, sin embargo, Boca Juniors abrió el marcador. Sebastián Villa ejecutó un preciso tiro de esquina desde la derecha y Lautaro Di Lollo se impuso en el área para convertir de cabeza. El equipo local era más y el gol que abrió el resultado fue merecido.
La expectativa es grande porque Boca llega en una buena racha: se clasificó a la final de la Copa Sudamericana y ocupa una posición de privilegio tanto en la Tabla Anual como en su zona del Torneo Clausura. Además, el equipo xeneize sigue en carrera en la Copa Argentina, donde es semifinalista y se enfrentará con Banfield.
River Plate, en tanto, busca clasificarse a los octavos de final del campeonato y sumar puntos en la Tabla Anual, en la que actualmente ocupa un puesto de clasificación a la Copa Sudamericana.












