Actualmente, la marca cuenta con unos 13.700 vehículos circulando en el país y una red comercial de 20 concesionarios. En apenas un año de operaciones logró posicionarse como la novena automotriz con mayores ventas en Argentina. Del total de unidades comercializadas, cerca de 4.000 son completamente eléctricas, una cifra que representa más del doble del parque de vehículos con esa tecnología que existía anteriormente.
El crecimiento de la compañía podría acelerarse durante los próximos meses. Las proyecciones indican que hacia fines de 2026 la cantidad de vehículos BYD en circulación podría acercarse a las 18.000 unidades. Hasta ahora, la mayor parte de las importaciones se realizó mediante el régimen de arancel cero que el Gobierno nacional habilitó para vehículos electrificados.
Sin embargo, el esquema de abastecimiento podría incorporar una nueva alternativa. La fábrica que BYD puso en marcha en Camaçari, estado de Bahía, ya produce tres modelos, entre ellos el Dolphin y el Song Pro, que también se comercializan en Argentina. Si se cumplen los objetivos de integración regional, parte de esa producción podría comenzar a llegar al mercado local durante el próximo año.
La incorporación de unidades brasileñas permitiría a la automotriz convertirse en la primera marca china en importar vehículos desde ese país bajo las condiciones comerciales del Mercosur. Para acceder a ese beneficio, los modelos deberán cumplir con el requisito de contar con al menos un 50% de contenido regional.
Desde la conducción local de la compañía aclararon que la estrategia comercial argentina no depende de la llegada de vehículos fabricados en Brasil. Por el momento, las unidades producidas en esa planta están destinadas al mercado brasileño, mientras que la posibilidad de exportar a otros países de la región forma parte de los planes de integración industrial.
En cuanto a una eventual instalación de una fábrica de automóviles en Argentina, la empresa señaló que actualmente no existe un proyecto concreto. No obstante, el crecimiento de las operaciones locales y la incorporación de nuevos modelos abren la posibilidad de evaluar futuras inversiones.
En ese sentido, el canciller Pablo Quirno había señalado que la representación regional de la automotriz analizaba la posibilidad de instalar una planta de baterías de litio en el país. Se trata de una iniciativa diferente de la fabricación de vehículos, sobre la que todavía no se anunciaron definiciones concretas.
La expansión comercial será uno de los principales objetivos de BYD durante 2027. La compañía espera pasar de los actuales 20 puntos de venta a 25 durante el verano y alcanzar los 40 concesionarios hacia el cierre del próximo año. El plan contempla ampliar la cobertura territorial, incorporar nuevos modelos y avanzar sobre segmentos del mercado en los que todavía no tiene presencia.
Además de la venta de automóviles, la firma evalúa desarrollar infraestructura para la movilidad eléctrica. Entre las alternativas figura la instalación de cargadores públicos de tecnología Flash Charging, que permite realizar recargas ultrarrápidas.
La iniciativa todavía se encuentra en una etapa inicial de análisis, aunque contempla la posibilidad de realizar una prueba piloto en alguno de los concesionarios de la marca, con estaciones destinadas principalmente a sus clientes.
La infraestructura de carga aparece como uno de los desafíos para ampliar la adopción de vehículos eléctricos en Argentina. Desde la empresa señalaron que todavía existen dudas sobre la capacidad de las redes eléctricas para abastecer los cargadores y sobre el posible impacto que podrían tener en el suministro de los barrios.
Sin embargo, la experiencia de algunos concesionarios que ya cuentan con estaciones de carga rápida muestra que es posible avanzar con estas instalaciones. La compañía considera que será necesario fortalecer la infraestructura y despejar los interrogantes que todavía existen entre consumidores y vecinos.
Junto con la expansión de los puntos de venta y la llegada de nuevos modelos, BYD también busca desarrollar su disponibilidad de repuestos y servicios para consolidar su presencia en el mercado argentino. La estrategia apunta a acompañar el crecimiento de las ventas con una mayor cobertura comercial y mejores condiciones para el uso cotidiano de los vehículos eléctricos.












