Esta decisión se produce en un contexto de presiones provenientes de Estados Unidos, así como de la significativa participación de China en áreas comerciales, siendo este país el segundo socio comercial de Argentina y con más de 23.000 millones de dólares invertidos.
Además, China debe renovar en julio de este año el acuerdo de intercambio de monedas entre los bancos centrales de Argentina y China, conocido como el swap de divisas, que asciende a unos 5.000 millones de dólares, de un total de 18.000 millones de dólares en equivalentes.
Altas fuentes diplomáticas han comentado que, aunque existe la intención de renovar el acuerdo, será necesario que algún alto funcionario realice un viaje a Pekín para formalizar la petición. Esto podría recaer ya sea en el ministro de Economía, Luis Caputo, en el presidente del Banco Central de la República Argentina, Santiago Bausili, o en ambos. A Milei se le tiene “paciencia” en relación a la falta de respuesta a la invitación formal extendida por Xi Jinping tras un encuentro en Río de Janeiro en noviembre del año pasado, durante la cumbre del G20.
El canciller Pablo Quirno se reunió este viernes en Olivos con Milei y Manuel Adorni para discutir temas de política interna y externa, dado el notable vínculo que ha logrado establecer el ministro, no solo como canciller, sino también en otros asuntos que han suscitado diversas especulaciones sobre su posible ascenso a la jefatura de Gabinete, en reemplazo de Manuel Adorni, cuyas funciones se han visto cuestionadas. La reunión se extendió durante dos horas.
Otro tema que debe ser definido es qué funcionario argentino asistirá a la Conferencia 56 de Washington sobre las Américas, programada para el 19 de diciembre en la capital estadounidense. A pesar de la relevancia del evento, que congrega a importantes líderes para analizar cambios en políticas, comercio y relaciones entre Estados Unidos y América Latina, se ha notado la ausencia de representantes argentinos, lo cual resulta inusual en el marco de lo que se considera una relación cercana del gobierno libertario con EE.UU.
Fuentes del Gobierno han indicado que, a corto plazo, el Presidente no planea viajar a China. Asimismo, Karina Milei, quien había proyectado asistir el año pasado a la Feria de Shanghái, la más grande de su tipo en el mundo, finalmente no realizó el viaje. Esto se debió a la presión que sienten los Milei respecto a la entrega de manejo militar y logístico a los chinos, lo que incluye la licitación del dragado de la Hidrovía y la supervisión de puertos y pesca, así como también en los sectores de telecomunicaciones e inteligencia artificial. Sin embargo, frente a la necesidad de renovar el swap, estas decisiones podrían cambiar en el área de Economía.











