Las primeras versiones sugieren que Quinteros falleció como resultado de una descompensación durante un encuentro íntimo. Como parte de la investigación, la fiscalía ha ordenado diversas pruebas, incluyendo la realización de una autopsia.
De acuerdo con informes de medios locales, alrededor de las 19:30 del martes, personal policial y servicios de emergencia se desplazaron a una residencia en el barrio Ampliación 25 de Mayo de La Banda, luego de recibir un llamado de urgencia. Al llegar, encontraron a Quinteros, de 58 años, sin signos vitales.
En la vivienda, también se encontraba una mujer de 45 años, quien habría alertado sobre el incidente. Según la información disponible, el hombre habría sufrido una descompensación mientras estaban juntos.
A pesar de que la hipótesis inicial sugiere que la causa del fallecimiento habría sido un infarto, la fiscal Ximena Jerez, a cargo del caso, ha dispuesto varias diligencias para esclarecer los detalles de lo ocurrido.
Entre las acciones tomadas, está el testimonio de la mujer presente en el momento de la descompensación. Además, se ha ordenado la autopsia y exámenes complementarios que incluyen el análisis de distintos elementos que fueron incautados durante el procedimiento, como alimentos, bebidas y medicamentos que Quinteros pudo haber consumido previamente.
La figura de Quinteros, quien se presentaba como sanador y fervoroso devoto de San La Muerte, resultaba controvertida en su comunidad debido al peculiar monumento que había construido, el cual suscitó críticas y hasta reclamos judiciales por su remoción.
Desde principios de marzo, el hombre había compartido en su cuenta de Instagram los progresos en la edificación del monumental arte, pero su nombre adquirió mayor notoriedad a principios de mayo, una vez que la estatua, erigida junto a la Ruta 1 en un área denominada La Bajada, dejó en claro su naturaleza como tributo a ese santo popular.
Esta estatua de 13 metros de altura, realizada en cemento y ataviada con túnica y guadaña, captaba la atención de conductores y habitantes de la zona, no solo por su tamaño, sino también por el sistema de iluminación que hacía que sus ojos brillaran intensamente en color rojo por la noche. El autor de la obra es Miguel Ángel Nazar, quien llevó a cabo la construcción.
El monumento se erige en un predio conocido como “Campito de la Sanación”, ubicado frente a un santuario dedicado al Gauchito Gil. En ese mismo espacio, hay estatuas de San Expedito y la Difunta Correa. Según Quinteros, la creación de la estatua fue el cumplimiento de una promesa que hizo años atrás por la recuperación de un sobrino que estaba enfrentando problemas de salud.
“Hace 35 años que soy devoto del Gauchito Gil. Y si está el Gaucho, está San La Muerte”, afirmó previamente en una entrevista, explicando que su devoción nació tras un pedido a San La Muerte para que intercediera ante Dios y Jesús cuando su pequeño familiar estaba gravemente enfermo.












