Las versiones surgieron luego de movimientos registrados en las cuentas del Tesoro en el Banco Central y tomaron fuerza después de que la autoridad monetaria interrumpiera una racha de 135 jornadas consecutivas con compras de divisas.
El martes, el tipo de cambio mayorista alcanzó un máximo nominal de $1.500. A partir de los datos diarios publicados por el Banco Central, distintas consultoras estimaron que el Tesoro habría vendido entre US$145 y US$150 millones en el mercado cambiario para atender la demanda.
Los análisis señalaron que la caída de los depósitos en dólares del Tesoro y el aumento equivalente en pesos serían compatibles con una operación de venta de divisas. De confirmarse, sería la primera intervención de este tipo desde octubre del año pasado.
El Banco Central no registró compras en el mercado oficial durante esa jornada, aunque se especula con una participación indirecta a través de instrumentos financieros vinculados al dólar, cuyo volumen de operaciones aumentó significativamente.
Distintos analistas interpretaron estos movimientos como una señal de que el Gobierno busca evitar que el tipo de cambio supere los $1.500 en el corto plazo. La estrategia combinaría menor intervención compradora del Banco Central y una eventual mayor oferta de divisas por parte del Tesoro.
El mes de julio cerró con una variación moderada del dólar mayorista, que terminó en $1.488, luego de una suba más pronunciada durante junio.












