De acuerdo con un análisis elaborado sobre datos del Banco Central, la mora total del sistema descendió del 7,7% al 7,6%.
Si bien la reducción es acotada, el informe destaca que se trata del primer retroceso registrado desde octubre de 2024. En ese momento, los créditos impagos representaban apenas el 1,5% del total de los prestatarios.
En el segmento de los hogares, el índice de morosidad pasó del 12,8% al 12,7%, mientras que en el caso de las empresas permaneció estable en el 3,5%.
Los análisis privados señalan que, de sostenerse esta evolución en los próximos meses, podría comenzar a consolidarse un cambio de tendencia tras el incremento observado en los últimos períodos.
En paralelo, el Gobierno volvió a ratificar que no prevé adoptar medidas específicas para intervenir en esta situación y que serán las entidades financieras las responsables de alcanzar acuerdos con los clientes que presenten dificultades para cumplir con sus obligaciones.
La posición oficial se apoya, además, en que una parte importante del endeudamiento de las familias fue canalizada a través de plataformas financieras digitales, por lo que su impacto sobre el sistema financiero tradicional resulta más limitado.












