Este fin de semana, Colapinto deberá superar un nuevo desafío en el Circuito Internacional de Sepang, en Malasia, que temporariamente albergará el Gran Premio de Bahréin debido a problemas en Medio Oriente. Este trazado, que no ha visto correr a la Fórmula 1 desde 2017, plantea una dificultad adicional para el pilarense, ya que arrancará la carrera con una sanción de cinco lugares en la grilla de inicio. Esta penalización es consecuencia del choque que protagonizó con su compañero de equipo en Alpine, Pierre Gasly, durante la carrera pasada en Bakú. El incidente no solo involucró a Colapinto y Gasly, sino que también impactó al piloto de McLaren, Lando Norris, provocando la eliminación de los tres en la vuelta 35, mientras que él debió abandonar debido a daños en la suspensión trasera de su A526.
La desilusión de Colapinto tras el incidente debió ser profunda, pero para entender cómo planea superar este momento, es fundamental considerar su actitud frente a lo sucedido. Una vez sucedido el choque, el piloto no dudó en expresar sus disculpas en tres ocasiones: primero a través de la radio desde su auto, luego en una conversación con medios de comunicación y, finalmente, en un comunicado oficial de prensa en el que Gasly aceptó sus disculpas.
Colapinto se mantuvo firme y no buscó culpables en la situación. No argumentó sobre las condiciones de la pista, que tenía menos agarre por tratarse de un circuito urbano, ni mencionó que sus neumáticos estaban fríos tras una reciente parada en boxes, un problema común entre sus rivales en ese momento. Tampoco se aferró a la defensa de un ex piloto de Fórmula 1, Juan Pablo Montoya, quien elogió su valentía en la maniobra. Además, no culpó a Kimi Antonelli (Mercedes) por el cierre de radio que pudo haber influido en el incidente. La responsabilidad asumida por el joven piloto fue notoria y fue destacada no solo por su escudería, sino también por Flavio Briatore, el asesor ejecutivo del equipo de Enstone.
En una muestra de integridad, Colapinto se dirigió a su box, saludando a cada miembro del equipo, evidenciando así que no se oculta ante las adversidades. A pesar del traspié, afrontó la situación con la cabeza en alto, manifestándose a la altura de las circunstancias, reconociendo que su error había privando a Alpine de potencialmente cosechar siete puntos en la clasificación, dado que Gasly ocupaba la séptima posición mientras que él estaba en décima, sumando solo un punto. El equipo galo se encuentra en una lucha por el quinto puesto en el Campeonato Mundial de Constructores, actualmente ocupando el sexto lugar, a 15 puntos de Racing Bulls.
Como en cada carrera, Colapinto estuvo acompañado por sus managers, María Catarineu y Jamie Campbell-Walter, quienes ofrecen un soporte fundamental en momentos de tensión. Las dos figuras están siempre presentes para apoyarlo y contenerlo en situaciones complicadas, y en este caso particular, decidieron no publicar comentarios en redes sociales hasta al menos el lunes tras la carrera. La capacidad de resiliencia del piloto argentino será clave para volver a la pista con más fortaleza.
Finalizada la actividad del fin de semana, Colapinto viajó a Inglaterra para realizar una sesión de trabajo en el simulador de Alpine en Enstone. Este entrenamiento adquiere una relevancia especial, ya que se prepara para navegar un circuito desconocido como es el de Malasia, teniendo en cuenta además el alto potencial de lluvia en la región. Luego de esta actividad, se prevé un largo viaje de 10.300 kilómetros hacia Kuala Lumpur, donde se localiza el autódromo de Sepang.
Durante estos momentos críticos, el contacto con su psicólogo, Gustavo Ruiz, seguramente fue de vital importancia. En distintas ocasiones, Ruiz ha explicado cómo trabaja con pilotos después de un mal resultado, como fue el caso de Colapinto en Bakú. Esta situación ha sido uno de los golpes más complicados que ha enfrentado en la Fórmula 1, junto a su primera colisión en la categoría que tuvo lugar en San Pablo en 2024, donde las condiciones climáticas generaron complicaciones adicionales. En la siguiente fecha, sufrió un impacto de 50 G en la clasificación de Las Vegas, lo que ha llevado a Ruiz a subrayar la importancia de mantener una conexión constante durante estas experiencias difíciles. Ruiz destacó que su enfoque se centra en ayudar al piloto a manejar sus emociones y concentrarse en el desempeño, lo cual es crucial para evitar distracciones.
El trabajo del psicólogo también implica entender el tiempo que necesita un piloto para asimilar un mal resultado, manteniendo un equilibrio entre ofrecer espacio y brindar apoyo. Ruiz ha declarado que, en instancias de decepción, es vital no abrumar al piloto con palabras, y observar su reacción para saber cómo ayudar. Además, el profesional ha compartido cómo Colapinto ha crecido tras un año desafiante, que, a lo largo de 2025, enfrentó un sistema complicado con el auto más lento de la Fórmula 1, en un contexto donde incluso se cuestionó su continuidad en el equipo.
Respecto a sus habilidades, Ruiz ha sido categórico al afirmar que la mayor fortaleza de Colapinto radica en su concentración y capacidad de estar enfocado, lo que potencia su talento al volante, convirtiéndolo en un piloto de calidad. La situación vivida en Bakú es, en última instancia, una de esas vicisitudes de las competiciones automovilísticas, y el respaldo de Verstappen, considerado el mejor piloto actual, reafirma la importancia de asumir la responsabilidad y pedir disculpas, algo que el joven argentino llevó a cabo.
El desenlace del incidente en Bakú se vio amplificado por el entorno negativo del equipo de Alpine, que se esforzó por reducir las tensiones y el hostigamiento en redes sociales hacia sus pilotos. De hecho, el departamento de prensa del equipo implementó un grupo de WhatsApp con medios de comunicación argentinos para manejar la información publicada en el país.
Colapinto llegaba a Bakú con altas expectativas, después de haber logrado su mejor actuación global en el Gran Premio de España, donde finalizó en séptimo lugar y logró avanzar nuevamente a la tercera fase de clasificación. En esa instancia, superó a Gasly, quien no logró acceder a la Q3, dejando a ambos con un total de 26 puntos acumulados entre Miami y la cita en Madrid. A lo largo de las 14 carreras anteriores, Colapinto había puntuado en ocho ocasione y, en la presente temporada, logró su mejor resultado en Canadá, cruzando la meta en sexta posición.
La rápida transición entre el éxito en Madrid y la frustración en Bakú es una de las características más crudas de la Fórmula 1, una disciplina que, como alguna vez definió su ex propietario Bernie Ecclestone, actúa como una picadora de carne. En un entorno como este, donde las redes sociales amplifican los rumores y las informaciones, la situación se torna aún más desafiante.
Franco Colapinto posee las características necesarias para superar este traspié, una fortaleza que evidenció desde su adolescencia, cuando a los 14 años vivió solo en una fábrica de karting en Italia, a más de 11.000 kilómetros de su hogar. Su crecimiento como piloto ha sido notable y se ha desarrollado rápidamente, enfrentando muchas veces la adversidad en categorías promocionales por la falta de recursos para probar su auto. Un reflejo de su consistencia y habilidad fue la victoria lograda ante Paul Aron en la Fórmula 2 en Imola en 2024, cuando enfrentaba dificultades económicas y no contaba con el presupuesto asegurado. Esa maniobra, similar a la de Flaco Traverso, pone de manifiesto su capacidad para enfrentar la presión de los momentos decisivos.
Un aspecto relevante del incidente en Bakú es que se impuso a Colapinto una sanción de 10 segundos, que no pudo cumplir por su retiro, lo que resultó en una penalización de cinco lugares para la siguiente carrera en Malasia. En este caso, no se le asignaron puntos de penalización en su Superlicencia, dado que no se consideró negligencia, sino un exceso dentro de la competencia misma. Por lo tanto, no conviene dramatizar la situación; el automovilismo implica situaciones así.
Tres días después de Bakú, las especulaciones comenzaron a despejarse. Circulaban versiones poco fundamentadas de medios británicos como The Race, que hablaban de un posible reemplazo de Colapinto en Malasia, pero Alpine salió al cruce para respaldar al piloto, minimizando esos rumores. Así, Franco se prepara para llegar a Sepang y ofrecer su mejor versión.
José María “Pechito” López, amigo cercano de Colapinto, expresó en una reciente entrevista que “de los golpes se aprende más que de las victorias”. Esta reflexión resuena fuertemente en el contexto actual, ya que Colapinto, por su talento, profesionalismo y carácter, tiene todo para dejar atrás lo que sucedió en Bakú. Su capacidad para asumir errores y disculparse, además de demostrar hidalguía como persona y deportista, lo posiciona como un verdadero campeón. Es en la combinación de estas experiencias, tanto arriba como abajo del auto, donde se forjan los grandes pilotos.












