La Comisión de Evaluación de Ofertas recomendó preadjudicar La Once Diez (AM 1110) y La 2×4 (FM 92.7) a una unión transitoria de empresas integrada por Green Umbrella Producciones SAS y JR Comunicaciones SRL. La propuesta contempla una concesión por cinco años y un canon mensual de $2,5 millones por cada emisora.
La situación del canal de televisión es diferente. Aunque Cale Group ganó la licitación en septiembre, todavía no se concretaron la firma del contrato ni la toma de control de la señal, previstas inicialmente para fines de octubre.
Desde el Gobierno porteño sostienen que la demora se debe a que la empresa no quiere firmar el contrato ni realizar el depósito establecido en el pliego. La firma, en cambio, afirma que no asumirá esos compromisos hasta que la Ciudad garantice el cumplimiento de las condiciones de la licitación, en particular la entrega del canal “sin empleados”.
Cale Group obtuvo la concesión por un canon mensual de $50 millones. En agosto, el Gobierno porteño había adjudicado el proceso a la compañía de Marini, cuyo proyecto, liderado por Liliana Parodi, fue considerado el más sólido. Además, su oferta económica superó ampliamente la de Argentinos Media, que había propuesto $15 millones mensuales.
Desde la empresa sostienen que el pliego establece que la señal debe entregarse sin personal y cuestionan que la administración porteña no garantice esa condición. “Eso no lo puede cumplir el Gobierno porteño”, afirmó una fuente cercana a Cale Group, que ratificó que la firma no avanzará con el contrato ni con el depósito hasta obtener esa garantía.
La respuesta oficial fue diferente. Una fuente cercana al Gobierno de la Ciudad calificó de “falsa” la postura de la empresa y aseguró que el canal “se entrega sin empleados”.
El conflicto tiene como trasfondo la estructura laboral de la señal, que cuenta con 150 trabajadores. En Cale Group existe preocupación por la posibilidad de atravesar un conflicto similar al que Marini enfrentó meses atrás en Blender, cuando despidió a Tomás Rebord y a otros diez empleados. Aquellas desvinculaciones generaron fuertes cuestionamientos contra el empresario y alimentaron los temores de que una situación semejante se repita en el canal porteño, cuya estructura de personal es considerablemente mayor.
En paralelo, la concesión de las dos radios públicas avanzó hacia la instancia de preadjudicación. La comisión evaluó tres propuestas y otorgó 47 puntos a la unión transitoria integrada por Green Umbrella Producciones y JR Comunicaciones, por encima del mínimo de 27 exigido por el pliego.
Entre los aspectos valorados se destacó la presentación de un plan de inversiones con detalle de los fondos y sus fuentes de financiamiento, además de equipamiento tecnológico y propuestas para los estudios y las locaciones. Sin embargo, el dictamen también formuló observaciones: señaló que el plan de programación no detalló las transmisiones de madrugada y hasta las 6 en la AM La Once Diez, ni las emisiones hasta las 7 en la FM La 2×4. También cuestionó la falta de currículums del personal previsto para trabajar en las emisoras.
Las otras dos ofertas fueron descartadas. La propuesta de Rodolfo Héctor Herrera, que planteaba un canon mensual de $1,6 millones para la AM y de $2,5 millones para la FM, fue rechazada porque comprometía una inversión de $95 millones sin acreditar capacidad patrimonial ni fuentes de financiamiento. Por su parte, Kligger no presentó la documentación requerida ni la garantía de mantenimiento de oferta, por lo que su propuesta fue declarada inadmisible.
La comisión justificó la recomendación de un mismo operador para ambas emisoras en la posibilidad de “una gestión unificada de las emisoras, la optimización de los recursos técnicos y humanos afectados a la prestación, y la coordinación integral de la programación”. La preadjudicación todavía debe atravesar las instancias administrativas correspondientes antes de convertirse en una adjudicación definitiva.












