Sarubbi Benítez ha decidido apelar ambas decisiones ante la Justicia, específicamente en la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal.
La denuncia por los insultos a la Corte fue presentada en noviembre de 2024 por Marcelo Bassano, quien acusó al abogado de revelar información personal sobre él, así como de proferir ataques verbales hacia los magistrados y difundir contenidos misóginos y discriminatorios en redes sociales.
Bassano solicitó la suspensión de la matrícula profesional de Sarubbi Benítez, presentando pruebas de sus agresivas publicaciones contra los jueces del máximo tribunal. Uno de los comentarios se produjo tras el rechazo de un recurso extraordinario federal, firmado por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda. En una de sus publicaciones, el abogado libertario incluyó una fotografía de los tres jueces con el mensaje: “La concha puta de su madre enfermos hijos de mil puta. Los quiero presos del primero al último”. Insistió en calificarlos como “hijos de mil puta” y descalificó su papel en la justicia, diciendo: “No existe el ‘derecho a la esperanza’, enfermos mentales. La peor Corte de la historia humana”.
Bassano consideró estas afirmaciones como “insultos contra la máxima autoridad judicial” y argumentó que no podían ser vistas como meras opiniones privadas, dado que fueron divulgadas desde una cuenta pública en una red social.
El denunciante también señaló que Sarubbi Benítez se presenta como abogado de figuras vinculadas al ámbito libertario, incluyendo a Gordo Dan, lo que cuestiona la idoneidad de sus expresiones.
En su defensa, que constó en el expediente del Tribunal de Disciplina, Sarubbi Benítez argumentó que el verdadero problema radica en perseguir a alguien por sus opiniones, tal como ocurre en este caso.
El abogado sostuvo que las supuestas ofensas calificadas por Bassano pertenecen a otros contextos y nunca fueron objetadas por los supuestos ofendidos. “Aún en el improbable caso de obtener su objetivo, su torpeza no le permite vislumbrar que de cualquier modo voy a seguir opinando sobre lo que me dé la gana”, afirmó.
También expresó su preocupación por la intervención del Colegio Público en sus opiniones personales, adviertiendo sobre el potencial peligro que representa que una entidad profesional intente interferir en la vida privada de sus matriculados. Agregó que esta intervención podría convertir a la institución en una herramienta de represión hacia aquellos que no se alineen con el pensamiento colectivo.
El Tribunal de Disciplina determinó que Sarubbi Benítez utilizó “frases insultantes y ofensivas” en sus redes sociales, no solo dirigidas al denunciante y los jueces de la Corte, sino también a toda la administración de justicia. Consideró que su comportamiento excedió los límites del decoro profesional y vulneró principios éticos de la profesión.
El abogado ha apelado la sanción y su caso está a la espera de revisión judicial. La segunda sanción proviene de un caso distinto, iniciado por Javier Smaldone, donde defendía a Sofía Cvitanovic (alias Croata), por lo que también se le impuso una multa de un millón de pesos.
Ambas sanciones se encuentran bajo análisis judicial y no serán efectivas hasta que sean confirmadas por la Justicia. Además, sigue vigente otra denuncia en trámite ante el Colegio Público, presentada por la diputada Marcela Pagano, mientras que otra denuncia, realizada por María Eugenia Talerico, exvicepresidenta de la UIF, fue desestimada.
Sarubbi Benítez es un activo miembro de Las Fuerzas del Cielo, programa que dirige por streaming y es columnista de un portal digital, donde ofrece contenido frecuentemente alineado con las ideologías libertarias.












