SANTA FE. Tras casi un año de un complejo conflicto laboral y financiero, la emblemática empresa de cosechadoras Vassalli —fundada en 1949 en Firmat por Roque Vassalli y referente de la industria metalmecánica nacional— inicia una nueva etapa. Un grupo inversor liderado por el ex gerente Roberto Santiago Chinelli tomó el control accionario de la firma mediante una transferencia efectuada por el valor simbólico de un dólar, asumiendo la totalidad del pasivo acumulado por la gestión saliente.
Traspaso accionario y proceso de transición
La operación fue confirmada mediante un comunicado conjunto firmado por Chinelli y Mateo Marsó. La familia Marsó, de origen entrerriano y vinculada al sector avícola, había adquirido la empresa en 2024 a los empresarios Esteban Eskenazi y Matías Carballo, pero no logró sanear las cuentas ni consolidar la producción.
El traspaso definitivo se encuentra sujeto al cumplimiento de condiciones precedentes y a la conformidad formal de terceros involucrados, trámite que las partes estiman resolver en el corto plazo.
Una vez homologado el acuerdo, la hoja de ruta contempla:
- Restablecimiento de la jornada laboral: Pasar gradualmente del esquema contingente de cuatro horas diarias a la jornada completa de trabajo.
- Normalización de operaciones: Reincorporar sectores de manera paulatina para recuperar la plena actividad industrial hacia el último trimestre del año.
- Entregas pendientes: Priorizar la finalización y entrega de unidades comprometidas entre 2024 y 2025 que registraban demoras de hasta un año y medio.
Esquema de cancelación de deudas con los trabajadores
La nueva conducción presentó un plan de regularización para los pasivos laborales generados durante la etapa previa:
- Sueldos adeudados (septiembre a junio): Se prevé su cancelación en un plazo máximo de 120 días.
- Sueldo de julio: Se abonará dentro de las 24 horas posteriores a la validación formal de la venta por parte de los terceros involucrados.
- Cobertura médica: Se entablarán negociaciones con las obras sociales gremiales (UOM y Asimra) y empresas de medicina prepaga para restablecer los servicios prestacionales suspendidos en un lapso de 60 días.
Un emblema industrial con historial de crisis
En sus años de mayor esplendor, Vassalli alcanzó un ritmo de ventas superior a las 1.000 cosechadoras anuales. Sin embargo, tras la quiebra sufrida en la década de 1990, la firma atravesó sucesivos cambios de manos y crisis operativas. En 2018 vivió uno de sus picos de tensión laboral con la toma de la planta durante 36 días por falta de pago de salarios, antes de ser traspasada al grupo encabezado por Eskenazi y Carballo.
El conflicto más reciente redujo la plantilla original —estimada inicialmente en unos 280 operarios— debido a la salida de trabajadores que optaron por migrar hacia otras actividades ante la parálisis productiva de las tres plantas de la localidad de Firmat.












