A través de su fondo Thiel Macro LLC, Thiel informó ante la Securities and Exchange Commission (SEC) la adquisición de aproximadamente 1,2 millones de acciones de Vista Energy, equivalentes a cerca del 1% de la compañía. Al cierre del segundo trimestre, la participación estaba valuada en unos USD 76 millones. Tras conocerse la operación, las acciones de Vista en Nueva York subieron más de 5%.
Vista se convirtió así en la única empresa no estadounidense dentro de la cartera de Thiel Macro. Con un valor cercano a USD 76 millones, la inversión representa la segunda mayor posición del fondo, detrás de Amazon, cuya participación ronda los USD 120 millones.
La apuesta está concentrada en una compañía cuyo principal activo se encuentra en Vaca Muerta. Vista produce alrededor de 160.000 barriles diarios, en su mayoría destinados a la exportación, y también participa en el proyecto VMOS, un sistema de oleoductos y una terminal de exportación que busca ampliar la capacidad argentina para vender petróleo al exterior.
La inversión también tiene un componente político. En abril, Thiel se reunió con Javier Milei y durante este año adquirió una residencia en Buenos Aires. Su llegada se produce en un contexto en el que el Gobierno busca posicionar a la Argentina como destino para el capital internacional, especialmente en sectores como energía, minería y tecnología.
La operación de Thiel se suma a la presencia de otros grandes inversores internacionales en compañías argentinas. Uno de ellos mantiene, a través de su fondo, alrededor de USD 184 millones en empresas locales al cierre del segundo trimestre, aunque durante ese período redujo su exposición.
Su principal posición continúa siendo YPF, con 3,14 millones de acciones valuadas en aproximadamente USD 142,7 millones, equivalentes al 2,74% de su cartera. Durante el primer trimestre había incrementado esa participación con la compra de más de 2,6 millones de acciones adicionales, además de sumar posiciones en Vista Energy y otras compañías.
A diferencia de Thiel, este inversor mantiene una estrategia más diversificada, mientras que la apuesta del cofundador de PayPal está concentrada en Vista y en el potencial de producción y exportación de Vaca Muerta.
Otro inversor también incrementó su participación en compañías argentinas a través de su firma de inversión, hasta alcanzar una exposición cercana a los USD 117 millones. Entre sus movimientos se encuentra un aumento de la participación en Grupo Financiero Galicia.
Por otra parte, grandes administradores globales mantienen exposición a empresas argentinas mediante distintos fondos y vehículos de inversión. En estos casos, las posiciones pueden responder a la composición de índices y a estrategias de inversión de terceros, por lo que no necesariamente representan una decisión específica de apostar por una compañía o por la Argentina.
La diferencia entre ambos tipos de inversión resulta relevante. Por un lado, están los inversores activos, que analizan el mercado y seleccionan empresas determinadas. Por otro, aparecen los fondos pasivos, que mantienen acciones argentinas debido a su inclusión en determinados índices o estrategias globales.
En este escenario, la energía aparece como uno de los principales atractivos para el capital extranjero. Vista Energy, YPF, Pampa Energía y Transportadora de Gas del Sur están cada vez más vinculadas a las expectativas sobre el potencial de Vaca Muerta para convertir a la Argentina en un exportador relevante de petróleo y gas.
La reacción del mercado después de conocerse la inversión de Thiel fue significativa. Además de la suba superior al 5% de Vista Energy, también registraron incrementos las acciones de YPF, Transportadora de Gas del Sur y Pampa Energía.
La apuesta de Thiel también presenta una diferencia respecto de las estrategias de los fondos tradicionales. Mientras su inversión está vinculada a una expectativa de crecimiento asociada con Vaca Muerta, otros administradores mantienen una exposición más diversificada y ajustan sus posiciones de acuerdo con sus propias estrategias.
Los USD 76 millones destinados a Vista Energy adquieren relevancia no solo por el monto, sino también por el activo elegido. La inversión está concentrada en una empresa vinculada con Vaca Muerta, las exportaciones, la infraestructura energética y el aumento de la producción.
De esta manera, la operación refleja una expectativa sobre el desarrollo productivo y exportador de la Argentina, además de una apuesta financiera.
La incorporación de Vista a la cartera de Thiel se produce mientras Vaca Muerta gana espacio entre las inversiones de grandes capitales internacionales. La incógnita es si esta operación será el comienzo de un nuevo flujo de inversiones extranjeras hacia el sector energético argentino o si se tratará de una apuesta puntual sobre el potencial de crecimiento de la formación.












