El tratamiento del pliego será el primer intento del año para obtener el acuerdo del Senado para un integrante del directorio del Banco Central. Actualmente, el presidente de la entidad, Santiago Bausili, y los otros ocho directores permanecen en funciones en comisión.
Vauthier fue designado director del BCRA en marzo, mediante un nombramiento en comisión cuyo mandato se extiende hasta 2028. Antes de incorporarse a la autoridad monetaria, había integrado desde 2024 el directorio del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE).
El economista es licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires y profesor de la Maestría en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella. También trabajó durante varios años junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y entre 2021 y 2023 formó parte de la consultora Anker Latinoamérica, creada por el actual titular del Palacio de Hacienda.
La definición sobre su pliego se produce mientras el oficialismo intenta avanzar con una reforma de la Carta Orgánica del BCRA que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados. El principal punto de conflicto en el Senado está relacionado con el mecanismo previsto para remover a los integrantes del directorio.
La iniciativa establece que la destitución de un director requerirá la aprobación de dos tercios de los miembros presentes de ambas cámaras del Congreso. El esquema generó resistencia entre sectores aliados de La Libertad Avanza, principalmente de la UCR, el PRO y algunos bloques provinciales.
Patricia Bullrich, titular del bloque oficialista en el Senado, postergó el tratamiento del proyecto hasta el jueves 24 con el objetivo de buscar un acuerdo que permita sostener la iniciativa sin modificaciones. Una eventual modificación obligaría a que el texto regrese a Diputados para un nuevo tratamiento.
La reforma también contempla cambios en el mecanismo de designación de las autoridades del Banco Central. Actualmente, los directores son designados por el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado. La propuesta establece que las designaciones requieran el respaldo de ambas cámaras del Congreso, mediante una mayoría parlamentaria.
El régimen vigente, en tanto, permite que un director sea removido por decreto del Poder Ejecutivo por razones de mala conducta o incumplimiento de sus funciones, luego de un dictamen de una comisión especial del Congreso.
Más allá de las diferencias sobre la composición y permanencia de las autoridades, el oficialismo y sus aliados coinciden en otros aspectos centrales de la reforma. Uno de ellos es la prohibición de que el Banco Central otorgue adelantos financieros al Tesoro Nacional y a las provincias. El objetivo planteado por el Gobierno es limitar el financiamiento mediante emisión monetaria del déficit fiscal.
El proyecto también propone eliminar las funciones vinculadas con la orientación del crédito y las políticas crediticias diferenciadas. La iniciativa sostiene que esas atribuciones exceden las funciones principales de una autoridad monetaria.
Bullrich busca reunir los apoyos necesarios durante los próximos días para llevar la reforma al recinto el jueves junto con otros proyectos que forman parte de la agenda del Senado, entre ellos la ley de Zonas Frías y la regulación del Mercado de Carbono Voluntario.
De este modo, el Senado tendrá esta semana dos discusiones vinculadas con el Banco Central: por un lado, el tratamiento del pliego de Vauthier para completar su designación como director y, por otro, la negociación política para definir el alcance de la reforma de la Carta Orgánica de la entidad.












