La industria manufacturera perdió 66.262 puestos de trabajo registrados entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026. La caída alcanzó a 22 de las 24 provincias y solo Santa Cruz, Neuquén y Río Negro registraron aumentos del empleo industrial. En términos relativos, las mayores bajas se produjeron en La Rioja, La Pampa, San Luis y Misiones.
Un análisis de los datos oficiales elaborado por Politikon Chaco señala que el impacto estuvo condicionado, en parte, por la distribución territorial de la actividad. El Gran Buenos Aires, el resto de la provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza concentran el 80,3% del empleo industrial registrado del país.
El Gran Buenos Aires, que reúne el 26,5% de los puestos del sector, perdió 25.623 empleos en dos años. Esa cifra representa el 38,7% de la caída nacional, una proporción superior a su participación en el empleo industrial. Le siguieron la Ciudad de Buenos Aires, con 8.617 puestos menos, y el resto de la provincia de Buenos Aires, con una reducción de 8.064 empleos.
Santa Fe y Córdoba completaron los cinco distritos con mayores pérdidas absolutas, con 5.369 y 5.018 puestos menos, respectivamente. En total, las 22 jurisdicciones que registraron retrocesos perdieron 69.103 empleos industriales. El crecimiento de Neuquén, Río Negro y Santa Cruz compensó parcialmente esa caída, con 2.841 puestos nuevos: 1.216 en Neuquén, 1.205 en Río Negro y 420 en Santa Cruz.
La comparación interanual de los primeros trimestres mostró que las bajas más moderadas se registraron en Formosa, con una caída del 1,1%; San Juan, con el 1,2%, y Entre Ríos, con el 2,6%. En el otro extremo, el empleo industrial retrocedió un 10,1% en Misiones, un 11,3% en San Luis, un 12,8% en La Pampa y un 15% en La Rioja.
Las actividades que explican los resultados varían según la estructura productiva de cada provincia. En Santa Cruz, el empleo industrial creció un 11,8%, impulsado principalmente por la elaboración de alimentos, que sumó 448 puestos, un aumento del 19,7% en esa rama. En Neuquén, maquinaria y equipo aportó 622 empleos y la producción de otros minerales no metálicos, 295. En Río Negro, la elaboración de alimentos incorporó 1.360 puestos y otros minerales no metálicos agregó 94.
Entre las provincias con mayores retrocesos, la industria alimentaria perdió 1.511 empleos en Misiones, equivalentes al 66% de la caída total del distrito. En La Pampa, esa actividad explicó el 91% de la reducción, con 661 puestos menos. En San Luis, la principal pérdida correspondió a los productos químicos, con 487 empleos. En La Rioja, los sectores textil y de calzado y productos de cuero concentraron el 61% de los puestos industriales perdidos, con 870 empleos menos entre ambos.
A nivel nacional, el empleo industrial registrado cayó un 5,2%, frente a una reducción del 2,2% en el empleo total. La diferencia, de tres puntos porcentuales, se repitió en 17 de las 25 jurisdicciones consideradas en el análisis.
La Rioja registró la mayor brecha entre ambos indicadores: el empleo industrial cayó un 15%, mientras que el empleo total retrocedió un 5,4%, una diferencia de 9,6 puntos porcentuales. Le siguieron La Pampa, con 8,5 puntos, y Jujuy, con siete. En esta última provincia, la pérdida de 933 empleos industriales superó la caída neta de 673 puestos del empleo total. Una situación similar se observó en el resto de la provincia de Buenos Aires, donde se perdieron 8.064 empleos industriales frente a una reducción de 6.123 puestos en el conjunto de la economía.
En algunas jurisdicciones, la pérdida industrial explicó una parte significativa de la contracción laboral total. Los puestos industriales perdidos equivalieron al 81,2% de la caída del empleo total en Santa Fe, al 71,3% en La Rioja y al 67,3% en San Luis.
También hubo excepciones: en Formosa, Catamarca, Tierra del Fuego, Chaco y Salta, el empleo industrial cayó menos que el empleo total. En San Juan, mientras tanto, el empleo industrial retrocedió un 1,2%, aunque el empleo total provincial creció un 2,2%.
Entre las provincias que sumaron puestos industriales, Neuquén registró un aumento del 9,2% y Río Negro, del 7,8%. Santa Cruz presentó un comportamiento diferente: pese al crecimiento industrial del 11,8%, el empleo total de la provincia cayó un 13,3%, la mayor contracción entre las jurisdicciones analizadas.
Los datos muestran que la pérdida de empleo industrial se extendió a la mayor parte del país y que, en numerosas provincias, la caída del sector superó el retroceso del mercado laboral en su conjunto.












