La economista analizó el rumbo del programa económico del Gobierno y los desafíos que enfrentan las empresas de cara a 2027, un año que estará marcado por las elecciones presidenciales y las decisiones sobre el futuro del modelo económico.
“Hoy tenemos un activo, que es la estabilidad. Y necesita ser acompañado por otro activo, en una segunda etapa, que es la generación de confianza”, sostuvo Camino. Según explicó, la incertidumbre sobre el escenario posterior a los comicios puede condicionar el acceso al financiamiento y la planificación de las compañías a mediano plazo.
Aunque identificó oportunidades importantes en sectores con potencial de crecimiento y exportación, advirtió que la falta de previsibilidad puede limitar el alcance de los proyectos. “Hay una ventana de oportunidad enorme”, afirmó, pero remarcó que las decisiones políticas y la continuidad del rumbo económico serán determinantes para concretar las inversiones. “Sin confianza, la inversión es más chica”, resumió.
En ese sentido, consideró que 2027 no debe analizarse únicamente como un año electoral, sino también como una instancia para definir qué lugar ocupará Argentina en los sectores con mayor potencial de desarrollo.
“Es importante tomar la referencia del 27 como el año en que, sin lugar a dudas, no hay que verlo solo como electoral. Puede ser el año donde se empiece a discutir o definir quiénes vamos a capturar valor de la Argentina que viene”, señaló.
Camino también sostuvo que el país tiene margen para tomar decisiones propias frente a un contexto internacional condicionado por variables externas. “Nosotros no controlamos la tasa de la Fed o el precio del combustible, pero sí la agenda de desarrollo, las alianzas o la innovación”, agregó.
El acceso al capital será otro factor central para determinar la capacidad de expansión de las empresas y de sectores como la energía, la minería y la producción de alimentos. La economista advirtió que los recursos financieros son escasos y que distintos países compiten por atraerlos.
“Hoy el capital es escaso y el mundo compite por ese capital. Pero la ventana de oportunidad es enorme. Hoy el país tiene muchos de esos activos que el mundo está buscando. Pero todo lo que no decidimos o las posiciones que no ocupamos, las van a ocupar otros”, planteó.
Sin embargo, aclaró que la disponibilidad de recursos naturales y el potencial exportador no garantizan por sí solos la llegada de inversiones. Para aprovechar esas oportunidades, consideró necesario sostener la estabilidad macroeconómica y generar condiciones que permitan mantener las mejoras a lo largo del tiempo.
“El capital no viene solo por el hecho de que haya potencial. Es cierto que con estabilidad el país llega mejor posicionado para esa competencia por capital, pero hay que trabajar en el escenario de que se pueda dar persistencia a todas esas mejoras”, explicó.
Por último, Camino advirtió que la recuperación económica no tendrá el mismo impacto en todas las actividades. Mientras algunas compañías podrían experimentar un crecimiento significativo, otras continuarán enfrentando dificultades operativas y presión sobre sus márgenes. “Habrá algunas empresas que crecen mucho, y otras que siguen presionadas en el día a día, con mucha presión sobre sus márgenes”, concluyó.












