Aunque las conversaciones entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales continúan, las diferencias sobre los acuerdos electorales y el escenario político de 2027 dificultan las definiciones. En ese contexto, la posición de Patricia Bullrich comenzó a ocupar un lugar central en las especulaciones de los aliados, que siguen de cerca sus movimientos y su posible proyección electoral.
Los gobernadores analizan si les conviene cerrar acuerdos con el oficialismo antes de las elecciones provinciales o esperar a conocer cómo evoluciona la relación de fuerzas. La distancia de varios meses entre el eventual tratamiento de la reforma en el Congreso y los comicios locales es uno de los factores que condicionan las negociaciones. Entre los mandatarios persiste la desconfianza sobre la conveniencia de comprometerse anticipadamente.
Bullrich, por su parte, mantiene algunos gestos de autonomía respecto del núcleo más cercano al Presidente. Si bien respalda los resultados macroeconómicos de la gestión, también plantea preocupación por la falta de mejoras concretas en los ingresos de la población y considera atendibles los reclamos de sectores productivos, como las pymes y el campo.
Esta semana, la senadora respaldó el anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre la suspensión de embargos para pequeñas y medianas empresas hasta mayo de 2027, y se atribuyó parte de la iniciativa. “El anuncio para aliviar la situación de las pymes es positivo. Es mirarlas a la cara y decirles: queremos llegar antes de que sea tarde”, expresó.
En su entorno destacan que su trayectoria política, incluida la candidatura presidencial de 2023, y su actual función como jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado le permiten mantener contactos con distintos gobernadores. Sin embargo, aseguran que no está realizando un cálculo de posibles respaldos para una eventual candidatura.
Los mandatarios también observan que Bullrich volvió a reunir a sus equipos técnicos y reactivó vínculos con dirigentes con quienes compartió Juntos por el Cambio. En paralelo, conduce las conversaciones legislativas para reunir los votos necesarios para aprobar la reforma política. Mientras el jefe de Gabinete, Diego Santilli, considera que todavía no existe respaldo suficiente para eliminar las PASO, sectores más duros del oficialismo cuestionan el nivel de esfuerzo de la senadora para alcanzar un acuerdo.
Uno de los gobernadores cercanos a Bullrich, con quien compartió el espacio opositor, descartó que esté pensando actualmente en competir contra Javier Milei. Aunque reconoció que tiene aspiraciones políticas, sostuvo que no necesariamente deberían traducirse en una candidatura inmediata.
Otro de los puntos que complica las negociaciones en el Senado es la posición de los tres legisladores que responden al expresidente Mauricio Macri: Martín Goerling Lara, de Misiones; Andrea Cristina, de Chubut, y María Huala, de La Pampa. Dirigentes dialoguistas consideran que ese grupo representa uno de los principales obstáculos para destrabar el tratamiento del proyecto.
En paralelo, Karina Milei volvió a tomar contacto con los gobernadores durante una ronda de negocios vinculada con el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), realizada en Rosario. Allí transmitió un mensaje de acercamiento al señalar que “tienen que ganar todos”.
El encuentro tuvo como anfitrión al gobernador santafesino Maximiliano Pullaro, quien había trabajado junto a Bullrich durante su gestión al frente del Ministerio de Seguridad. La mesa política que conduce la secretaria general de la Presidencia sigue de cerca su posicionamiento y no descarta avanzar en un entendimiento electoral con el mandatario provincial, incluso con la posibilidad de presentar un candidato oficialista con pocas posibilidades de competir por la gobernación.
También participaron Martín Llaryora, de Córdoba; Rogelio Frigerio, de Entre Ríos; Juan Pablo Valdés, de Corrientes; Alfredo Cornejo, de Mendoza; Carlos Sadir, de Jujuy; Raúl Jalil, de Catamarca; Marcelo Orrego, de San Juan; Osvaldo Jaldo, de Tucumán, y Alberto Weretilneck, de Río Negro.
Durante la actividad, Karina Milei agradeció el respaldo que los gobernadores brindaron al Gobierno nacional, en línea con el mensaje que el Presidente y otros funcionarios habían transmitido previamente a los mandatarios que viajaron a París.
En este escenario, Bullrich identifica un punto de coincidencia entre las provincias y el oficialismo: el acompañamiento a los principales lineamientos económicos. Sin embargo, los gobernadores también reclaman medidas que permitan recuperar el poder adquisitivo y mejorar la situación de los sectores productivos.
Las diferencias también aparecieron en la política exterior. La postura de Javier Milei frente a la victoria de Lula da Silva en Brasil generó cuestionamientos, mientras que Bullrich volvió a marcar distancia al reconocer el resultado electoral y cuestionar el uso de la Justicia contra dirigentes opositores.
La posición de los gobernadores también está atravesada por los vínculos comerciales con Brasil, uno de los principales socios de las provincias argentinas dentro del Mercosur, más allá de las diferencias ideológicas con el mandatario brasileño.
Tras el triunfo de Lula, Axel Kicillof, Martín Llaryora y Hugo Passalacqua expresaron sus felicitaciones al presidente reelecto. Mientras el gobernador bonaerense mantiene una oposición directa a Milei, los mandatarios de Córdoba y Misiones sostienen una estrategia de negociación con la Casa Rosada en función de cada tema.
Con la reforma electoral todavía sin tratamiento y las conversaciones abiertas, el oficialismo enfrenta el desafío de reunir apoyos legislativos sin perder de vista los intereses provinciales y las diferencias que comienzan a proyectarse sobre el armado electoral del próximo año.












